La Federación de Cajas de Crédito y de Bancos de los Trabajadores FEDECRÉDITO, celebró el pasado viernes 80 años de trabajo ininterrumpido en beneficio de todos los salvadoreños, reafirmando que es una entidad sólida que se mantiene en constante crecimiento con el objetivo de ofrecer a través de las Cajas de Crédito y los Bancos de los Trabajadores, soluciones financieras a sus socios y clientes, con profesionalismo, innovación y calidez.
En este contexto, Macario Rosales, presidente y CEO de FEDECRÉDITO, afirmó que la institución financiera ha sido un pilar fundamental en el progreso económico y social del país. Además, indicó que desde su fundación, hace ocho décadas, ha desempeñado un papel crucial en la transformación y el fortalecimiento del tejido económico salvadoreño por ello celebrar este aniversario representa un gran orgullo.
«Hoy celebramos 80 años de trabajo incansable junto a las Cajas de Crédito, los Bancos de los Trabajadores, SEGUROS FEDECRÉDITO y FEDESERVI. Expresamos nuestra satisfacción por los logros obtenidos, porque hemos dado pasos importantes y sólidos, que nos permiten cumplir con el objetivo por el que fue creada esta Federación. Agradecemos a cada uno de nuestros colaboradores por acompañarnos en este camino y a los salvadoreños por depositarnos su confianza», añadió el vocero.
Esta trayectoria, recalcó la institución financiera, representa un compromiso a seguir transformándose y proyectándose en El Salvador y su gente, combinando la innovación y solidez financiera para continuar apoyando a los salvadoreños a alcanzar sus metas.
FEDECRÉDITO añadió que es una sociedad cooperativa de responsabilidad limitada de capital variable, regulada por la Ley de Bancos Cooperativos y Sociedades de Ahorro y Crédito, y supervisada por la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
Además, su objetivo principal es propiciar el desarrollo de un Sistema de Cajas de Crédito y de Bancos de los Trabajadores eficiente, solvente y competitivo, dedicado a la prestación de servicios financieros en áreas urbanas y rurales, principalmente a familias de bajos y medianos ingresos, y a las micro, pequeñas y medianas empresas de los diferentes sectores económicos, así como los trabajadores públicos, municipales y privados.







