La Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) de Guatemala solicitó retirar la inmunidad a la presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Blanca Alfaro Guerra, a la que señala por obstaculización a la acción penal e incumplimiento de deberes, debido al incidente que ocurrió el 30 de septiembre en el que fiscales realizaron un registro a la sede y secuestraron cajas donde había votos del proceso electoral.
La magistrada intentó evitar que se llevaran las cajas. El jefe de la FECI, Rafael Curruchiche argumentó que ese día «todo el pueblo de Guatemala observó, están los videos, cómo se obstruyó, cómo se agredió físicamente, verbalmente, psicológicamente, había mujeres fiscales ahí y había magistrados ahí, y entonces todo eso está plenamente documentado».
Según la Fiscalía, pudo «esclarecer que en las cajas electorales no se encontraba depositada la copia del documento 4 (acta final de cierre de escrutinio), el cual es de suma importancia, ya que en el mismo se consigna el dato de los votos obtenidos por los candidatos», se refirió en un comunicado.
Guerra respondió este viernes a este proceso en una conferencia de prensa. «Me siento muy honrada, viniendo un antejuicio del fiscal Curruchiche, esa es señal que lo hemos hecho bien. Que hemos dicho que los resultados están validados, están oficializados y son inalterables. Reacción a ello, es el antejuicio», sostuvo.
«Lo recibo con la gratitud de ser una mujer de Estado y de tener 30 años en servicio en mi país y estoy culminando muy bien», reiteró.
«Él (Curruchiche) está iniciando una pesquisa que por sí sola se cae. El artículo 171 de la ley del Organismo Judicial dice que en ningún momento la Fiscalía podía llevar las actas, esas actas únicamente podrían ser copias certificadas y ellos vulneran ese voto ciudadano cuando se llevaron las originales», aseguró. «Hoy no podemos ser garantes de esas actas, serán ellos los que tendrán que responder a la historia de este país», agregó la funcionaria.







