Manuel Flores asumirá como nuevo secretario general del FMLN el próximo 4 de agosto y recibirá -de manos de Óscar Ortiz, actual secretario general- un partido sumido en una crisis interna a causa de la derrota en los comicios generales del 4 de febrero y 3 de marzo pasados.
En esas elecciones el partido de izquierda perdió las cuatro diputaciones que conservaba en la Asamblea Legislativa y las 30 alcaldías a escala nacional. De hecho, Flores fue candidato presidencial y fue derrotado el 4 de febrero por el aspirante de Nuevas Ideas y actual presidente de la república, Nayib Bukele.
Después de su derrota, Flores aspiró a la dirección del partido y compitió contra el también candidato y actual concejal de la alcaldía de San Salvador Centro, Simón Paz. Las elecciones internas se desarrollaron el 14 de julio pasado y la fórmula de Paz hizo señalamientos de irregularidades y supuestos intentos de fraude para favorecer el triunfo de Flores, a quien finalmente la Comisión Especial Electoral del partido dio como ganador.
El secretario general electo del FMLN reconoció ayer en la entrevista Las Cosas como Son que la población se distanció del partido a causa del «alejamiento de la dirigencia con la base» partidaria.
Una muestra de esta situación es que, en las elecciones internas de 2019, para elegir a la actual dirigencia, el padrón de partido estuvo integrado por 40,326 miembros, mientras que en las elecciones del 14 de julio pasado se redujo a 16,086 votantes, según las cifras brindadas por el instituto político.







