Romeu Zema, gobernador del Estado de Minas Gerais, en Brasil, y su equipo de trabajo se encuentran en El Salvador para conocer de primera mano la política de seguridad que implementa el gobierno del presidente Nayib Bukele en la guerra contra las pandillas y el crimen organizado.
«Mi misión es conocer cómo en un tiempo tan corto la nación logró disminuir el 99 % de las tasas de criminalidad», dijo Zema ayer en referencia al Plan Control Territorial (PCT) y estado de excepción, durante una entrevista con «Diario El Salvador».
La inseguridad causada por las pandillas fue el principal problema social que aquejó a los salvadoreños durante los gobiernos de ARENA y el FMLN (1989-2019), según muestran los sondeos de opinión que realizaron casas encuestadoras en ese período.
No obstante, el clima de inseguridad, así como el accionar de las pandillas, disminuyó cuando inició el Gobierno del presidente Nayib Bukele, en junio de 2019, mismo mes en que comenzó la aplicación del PCT, que consta de siete fases (seis ya marcha) para prevenir y combatir el delito.
Tres años después, el Gobierno reforzó el PCT con la implementación del estado de excepción, medida constitucional que fue propuesta por el presidente Bukele y que está vigente desde el 27 de marzo de 2022.

Como parte de su agenda de visita oficial a El Salvador, el gobernador brasileño se reunirá con funcionarios del Gabinete de Seguridad Pública, diputados de la Asamblea Legislativa, con empresarios, y hablará con pobladores para conocer de primera mano en las comunidades el impacto del «modelo Bukele» y la transformación de la seguridad en el país.
Zema consideró que el modelo de seguridad adoptado en El Salvador puede servir de ejemplo para Brasil, país sudamericano gobernado por la izquierda por medio de Luiz Inácio Lula da Silva, miembro del Partido de los Trabajadores (PT).
«En este momento en Brasil hay una crisis de seguridad, hay aproximadamente 40,000 muertos por año. Los brasileños temen cuando salen de sus casas que puedan ser asaltados o morir. Brasil vive en una total inseguridad y el Gobierno federal está inmovilizado ante la temática», lamentó el gobernador.
Señaló que en su país una de las causas de la elevada violencia es la falta de acciones de seguridad por parte del Gobierno izquierdista del PT, que se opone a que las organizaciones criminales de esa nación sean consideradas grupos terroristas, tal como proponen algunos sectores en Estados Unidos.
«Hay problemas con la legislación. En Minas Gerais hay una persona que ha cometido 88 robos y continúa suelta. No hay una detención. Es un problema, el Gobierno Federal debería de tener un plan de acción y también reconocer a las pandillas como grupos terroristas, ya que estos tienen acciones como explotar dinero para robar dinero […]», cuestionó el gobernador de Minas Gerais, que es el cuarto estado más grande en territorio y el segundo más grande en población en Brasil.
Zema, quien es candidato preelecto para las elecciones presidenciales del próximo año, relató que el estado que él gobierna -con una población de 21 millones de habitantes- tiene indicadores altos en seguridad pública gracias al trabajo de la policía (militar, científica y penal o carcelaria), local y las acciones coordinadas con las autoridades locales, como la Secretaría de Seguridad Psública.







