El presidente de Chile, Gabriel Boric, anunció este jueves la construcción de una cárcel de máxima seguridad en la Región Metropolitana como parte de «la batalla contra la delincuencia y el crimen organizado», tras el registro de 17 homicidios durante el fin de semana en Quilicura y Lampa.
«He instruido la construcción de un nuevo recinto especial de alta y máxima seguridad, concretando lo que se venía trabajando desde hace tiempo por parte del Ministerio de Justicia. Esto permitirá tener el control de los criminales líderes de las bandas organizadas», aseguró el mandatario de izquierda luego de una reunión de urgencia con el gabinete de seguridad.
El recinto será edificado en la Región Metropolitana, tendrá un costo aproximado de $95 millones y albergará a un total de 500 privados de libertad.
Ante la situación de urgencia y prioridad del tema, Boric enviará un proyecto de ley al Congreso para que se exceptúen varios trámites y permisos que demoran la ejecución de este tipo de planes.
Según el presidente, cuando comenzó su administración, en 2022, la única prisión de alta y máxima seguridad tenía la capacidad para albergar a 300 reclusos, pero en su gestión se han duplicado a 600. «Ya se habían anunciado anteriormente 756 nuevos cupos para este tipo de prisiones», agregó.
«Esto es relevante para la lucha contra el crimen organizado, que sabemos se sigue articulando casos desde las cárceles, aquí y en el extranjero», aseveró.
«En Chile no vamos a permitir lo que ha sucedido en otros países, en donde el crimen organizado se ha tomado las cárceles sin control del Estado. En Chile eso no va a suceder», dijo en conferencia.
El plan de infraestructura carcelaria, que se extenderá hasta 2030, cuenta con la asignación de 100 puestos más en la prisión La Laguna y 100 plazas adicionales en Antofagasta.
El Ejecutivo también buscará reducir los homicidios, que han tenido un alza desde 2016; así como frenar y desarticular el ingreso y operación de bandas del crimen organizado. «El año pasado, los homicidios disminuyeron un 6 %, pero esto no es suficiente, en particular en la Región Metropolitana», enfatizó el jefe de Estado.
«Los chilenos tienen derecho a vivir en seguridad y paz y no vamos a permitir impunidad para quienes cometen delitos», indicó Boric.
Otras de las estrategias de seguridad que impulsará será la creación de una fuerza de tarea para la Región Metropolitana, una unidad de acción y seguridad liderada por el delegado presidencial Gonzalo Durán, con la participación del Ministerio de Interior y Seguridad, Carabineros de Chile, el Ministerio Público, Gendarmería de Chile y la Policía de Investigaciones de Chile.
Además, de la creación de una fuerza especial en Gendarmería «que esté capacitada para enfrentar las amenazas en la gestión del orden de los detenidos de máxima seguridad», detalló el mandatario de izquierda.
Visita a El Salvador
En abril, políticos chilenos viajaron a El Salvador para conocer el «modelo Bukele», estrategia que ha permitido al país convertirse en el más seguro de América Latina y reducir los crímenes de las pandillas.
La delegación chilena se reunió con los jefes del gabinete de seguridad de El Salvador y también visitó el Centro Penitenciario de Inteligencia Artificial y Analítica Moderna de Zacatecoluca y el Centro de Internamiento de Terroristas (CECOT).
Crímenes
Las medidas de seguridad fueron anunciadas después de los crímenes cometidos durante el fin de semana. Solo el domingo cuatro menores de edad fallecieron en una balacera en Quilicura, el presidente aseguró que había un detenido; mientras que en el tiroteo en Lampa, donde fallecieron cinco personas, mencionó que ya había tres capturados.







