Tras 60 años sin una intervención integral, el Gobierno del presidente Nayib Bukele entregó las obras de modernización de la aduana terrestre Anguiatú, ubicada en Metapán, Santa Ana, un proyecto que tuvo una inversión de $15.6 millones.
El ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, declaró que las renovadas instalaciones cuentan con tecnologías innovadoras y un centro de monitoreo de última generación.
«Esta Aduana estuvo olvidada por años, nuestros colaboradores no tenían donde resguardarse de la lluvia, su infraestructura estaba abandonada y parecía de los años 80, como cuando el país estaba en guerra y todo estaba destruido», subrayó.
El funcionario afirmó que una de las mejoras más importantes es que, a partir de esta inauguración, el tiempo de espera de las operaciones de tránsito se reduce de 10 a 1:30 minutos, siempre y cuando el medio de transporte presente la documentación completa.
«Esta aduana le pertenece al pueblo. El Salvador por fin ha recuperado el protagonismo y liderazgo que había perdido en la región. Seguiremos trabajando para ser ese referente de desarrollo y un modelo de éxito para toda América Latina», expresó Zelaya.
Al respecto, el director general de Aduanas, Benjamín Mayorga, destacó que Anguiatú es la tercera aduana más importante del país, ya que a través de ella se traslada el 16 % de las operaciones comerciales de la región. «En 2022 el valor de las mercancías en operaciones de exportación e importación que pasaron por ella fueron más de $3,650 millones», acotó.
«Anguiatú es la tercera aduana con mayor número de operaciones a nivel nacional. Asimismo, a nivel de frontera, es la principal aduana que las Zonas Francas y Depósitos para Perfeccionamiento Activo utilizan para enviar mercancía al extranjero», indicó
Mayorga detalló que el flujo comercial anual que reporta este punto aduanero es de 176,424 operaciones y que en lo que va de 2023 se ya registraron más de 33,000 operaciones.
Las nuevas instalaciones cuentan con equipos tecnológicos de videovigilancia, lectura de placas, lectores RFID, básculas, barreras vehiculares, sistema de control de acceso, escáner de Rayos X, detección de incendios, cámaras de reconocimiento facial, plumas automáticas de control de acceso y cámaras de lectura de contenedores.
Hacienda informó que de la inversión de $15.6 millones, de los $11.9 millones provienen del del Fondo General de la Nación y $3.7 millones fueron aportados por el Fondo del Milenio (Fomilenio) del Gobierno de los Estados Unidos.







