El analista político Dagoberto Gutiérrez aseguró durante una entrevista en Telecorporación Salvadoreña que los resultados de las elecciones son muestra del triunfo obtenido por la población al acabar con el régimen político que permaneció durante años en el país.
«Se derrotó el régimen político basado en los partidos. El pueblo organizó una rebelión popular sin tiros y sin fusiles, solo usando los votos, y terminó el régimen político que se montó después de la guerra civil basada en los partidos políticos», afirmó.
Gutiérrez explicó que el presidente, Nayib Bukele, jugó un papel clave para garantizar que el partido Nuevas Ideas ganara mayoría en la Asamblea Legislativa, el Parlamento Centroamericano y los concejos municipales.
«En este escenario, Bukele es el instrumento de la gente. La gente ha dicho que este es el instrumento y Nuevas Ideas es un estado de ánimo, y aunque jurídicamente es un partido, políticamente es más que eso», detalló.
El analista aseguró que toda la fenomenología surgida tras las elecciones «no la entienden los partidos [tradicionales] ni podrán entenderla porque no es cosa de inteligencia, sino de naturaleza».
Además, recalcó que esta no es la primera vez que un presidente mantiene el poder de los diferentes órganos de Estado, ya que durante años el poder siempre se ha concentrado en una sola persona.
«Siempre ha ocurrido así porque el Ejecutivo necesita mucho poder en el Legislativo y en el Judicial, y en ocasiones puede ser todo el poder. En este momento el pueblo dijo: “Démosle todo”. Eso se llama democracia», explicó.
En referencia al balance de poderes, el académico aseguró que solo se trata de «una figura formal y no real, ya que es algo que entra en el territorio de la ficción, así como la justicia y el Estado de derecho».
Gutiérrez resaltó que, ahora que el Ejecutivo tendrá el apoyo de la mayoría de los alcaldes de Nuevas Ideas, estos deberán apoyarse en la población para tomar decisiones que les permitan gobernar en beneficio de las mayorías.
«Todos los alcaldes de Nuevas Ideas tienen que apoyarse en la gente. Hay que escuchar a la gente, porque ahí está la verdadera inteligencia», enfatizó.







