El valor real de la cultura no solo está en la identidad e historia de una nación, sino en la capacidad que tenga para convertirse en un hilo que conecte a dos países.
Esa es la idea que predomina al interior de la Embajada de Italia en El Salvador, de la cual Paolo Emanuele Rozo Sordini se ha hecho cargo desde poco más de un año y medio, impulsando proyectos enfocados plenamente en el desarrollo cultural en el país.
Un polo cultural para El Salvador y el mundo
El representante diplomático enfatizó en la importancia que Italia da a la cultura, siendo un país que destina el 15 % de su Producto Interno Bruto (PIB) al desarrollo del patrimonio cultural y las iniciativas artísticas, por lo que entiende la relevancia que tienen el arte y la identidad cultural en una nación y a escala mundial.
«Italia tiene dentro de su territorio el 60 % del Patrimonio Artístico Mundial, es decir, el 60 % de toda la riqueza patrimonial, histórica y artística de todo el mundo. Es una concentración muy grande y una responsabilidad muy grande para nosotros de preservar, de cuidar este legado que nos han dejado nuestros antepasados», explica el embajador.

En ese sentido, Rozo Sordini destaca que, desde su llegada al país, se ha enfocado en una «diplomacia cultural», trabajando de la mano con instituciones como el Ministerio de Cultura para desarrollar varias iniciativas, algunas de las cuales aún están por ser lanzadas oficialmente.
«Son muchas iniciativas. Llegué hace un año y medio y estoy satisfecho por la cantidad de importantes iniciativas que hemos realizado. Desde la visión de un diálogo entre Italia y El Salvador en el ámbito cultural, siempre he intentado combinar las experiencias italianas y salvadoreñas», explica.
Una de ellas es el proyecto de la obra «Il Poverello de la Tierra de Fuego», desarrollada junto al Ballet Folclórico Nacional y que se centra en la vida y legado de San Francisco de Asis, mezclando música, teatro y danza. «Llevamos esta obra a Yucuaiquín, porque descubrimos que, aquí en El Salvador, existe ese pueblo en el que se festeja cada año San Francisco de Asis. También fue presentado en el Teatro Nacional de El Salvador durante tres días consecutivos y, ahora, este año, habrá una gira del espectáculo en el mismo pueblo de la tradición y en los teatros de Santa Ana y San Miguel», detalla.

Preservación patrimonial en El Salvador
Otro enfoque en el que la sede diplomática italiana ha concentrado su intercambio cultural con El Salvador es en la preservación y restauración del patrimonio cultural. En este aspecto, detalla el embajador, se trata de una iniciativa que solo se ha impulsado en el país.
«Es una iniciativa inédita. Es algo que existe solo en El Salvador. Esto nos lleva a valorar la importancia del Centro Histórico de San Salvador y de San Miguel. Estamos trabajando de manera muy fuerte con todas las autoridades salvadoreños enfocadas en el objetivo de transformar el centro histórico de estas dos ciudades en un lugar que sea algo vivo, donde la identidad cultural de El Salvador pueda ser resaltada dentro de estos espacios», detalló.
Rozo Sordini explicó que, como embajada italiana, trabajan enfocados en la restauración de lugares emblemáticos de estos sectores, además de crear formas de accesibilidad para toda la población, enfatizándose en las personas con problemas de movilidad, garantizando así su acceso a la cultura.

Música y arte
La música y el arte no se quedan atrás. Dentro de los proyectos que la Embajada de Italia sigue impulsando está la formación de la primera Escuela de Lutería, una iniciativa realizada junto con el Istituto d’Istruzione Superiore «Antonio Stradivari», de Cremona, una organización especializada en este arte, el cual se enfoca en la creación y restauración artesanal de instrumentos musicales.
«Nuestro objetivo es de capacitar a los artesanos, especializados en la construcción de instrumentos musicales, según la técnica italiana para que se dé vida a un laboratorio de producción y restauración de este tipo de instrumentos».
En el mundo de las artes, el embajador también tiene en planes impulsar la creación de una cinemateca, la cual funcionaría al interior del Cine Libertad, el cual será restaurado y renovado para impulsar la industria cinematográfica en el país. «Todas estas iniciativas están unidas bajo un único común denominador: promover iniciativas que puedan multiplicar estos derechos culturales de la población salvadoreña», dijo.
La sede diplomática también, con regularidad, realiza conciertos y conferencias literarias. «Recientemente, dos destacadas cantantes líricos del Teatro San Carlo, de Génova, estuvieron en el país. Después de su concierto, hemos querido que los cantantes dieran una clase a los estudiantes de canto lírico de El Salvador. Ambos grupos han seguido en contacto tras eso», explicó el embajador.
COCINA Y ARTE CULINARIO
Uno de los tesoros culturales más importantes para Italia es su arte culinario, el cual, señala el embajador, «es más que solo pasta y pizza». «Tenemos más de 20 regiones, cada una de ellas con su propia tradición culinaria y su propia cocina. La comida italiana, sin temor a equivocarme, es la que más presencia tiene en todo el mundo», comentó.
Sin embargo, también enfatizó en que el corazón de la cocina italiana reside en sus ingredientes, los cuales «tienen que ser originarios de Italia» para que mantenga el sabor y el toque exclusivo de su cultura gastronómica. «Los insumos para la comida italiana tienen que ser propios de Italia. Ahí está el secreto de nuestra comida», destacó.
Finalmente, mencionó que «expertos en salud han señalado que la comida italiana, la verdadera comida italiana, es amigable con la salud y con los recursos naturales», dando un valor agregado a la importancia del arte culinario, no solo para Italia, sino para el mundo.







