El pronóstico de la marea roja republicana sí llegó a Nueva York, un estado tradicionalmente demócrata. La razón: la ausencia de candidatos demócratas en el terreno y la no vinculación con las minorías en las comunidades, dijo el senador de este partido en el estado, Elijah Reichlin-Melnick, en un análisis introspectivo que compartió. Este comportamiento, agregó, puso en riesgo los resultados de las elecciones de medio término.
Aunque la gobernadora demócrata Kathy Hochul ganó un período más, con 52.9 % de los votos, la diferencia con el contrincante republicano, Lee Zeldin, solo fue del 6 %, es decir, con el 47.1 %.
«Se habla mucho de por qué la ola roja llegó a Nueva York y a casi ningún otro lugar, excepto a Florida. La gobernadora Kathy Hochul perdió por 11 puntos en mi distrito del senado en Rockland, un distrito que el presidente Joe Biden llevó por tres puntos y Hillary Clinton ganó por ocho», aseveró Reichlin-Melnick.
En el pueblo de Haverstraw, también liderado por el Partido Demócrata y donde Biden le ganó a Trump (61 %-38 %), la carrera a gobernadora de este año fue un empate 50-50. En el pueblo de Clarkstown, Biden ganó 57 %-42 %, pero Hochul perdió 49.5 %-50.5 %, detalló el senador.
Para el político, los resultados no se traducen más que una ausencia de campaña de parte de la gobernadora, ya que no hubo ninguna visita pública al condado de Rockland y menos el de un equipo electoral tocando puertas. «Nadie hizo llamadas telefónicas. Que yo sepa, no ha habido ningún contacto con los afroamericanos, los latinos, los asiáticos y otras comunidades minoritarias. He escuchado informes de que algunos votantes pudieron haber recibido correos, pero nunca he visto ninguno», señaló.
A criterio de Reichlin-Melnick, en internet recibió múltiple propaganda del congresista republicano electo, Mike Lawlier (Distrito 17 con 50.4 %), y del demócrata Sean Patrick Maloney (49.6 %), pero «no creo que haya visto nunca un anuncio para la gobernadora», dijo.
Reichlin-Melnick también criticó los pocos carteles de Hochul que se promovieron en el condado, mientras que de Zeldin estaba repleto. El candidato republicano visitó el sector entre ocho y 10 veces y presentó una campaña activa y comprometida, los voluntarios y votantes rojos estaban entusiasmados, pero los demócratas no, comentó.
«Las campañas son importantes. Progresista contra moderado importa menos que activo contra inactivo. ¿Quieres ganar como demócrata? Trabaja para ello», afirmó. Manifestó que «la elección no debería haber estado reñida y Hochul no debería haber perdido un distrito suburbano oscilante como el mío por 11 puntos».
«No hay una fórmula mágica para ganar en distritos suburbanos morados, pero no presentarse a la lucha y cederlos a los republicanos es una forma garantizada de perderlos. Esa falta de compromiso tuvo grandes consecuencias», aseveró.







