Facilitar el acceso a financiamiento a los sectores afectados por la pandemia, es una de las principales recomendaciones de los organismos multilaterales para la recuperación de las economías.
Con esto en mente, a finales de octubre de 2020, el gobierno de El Salvador lanzó el Fideicomiso para la Recuperación Económica de las Empresas Salvadoreñas (Firempresa) por un monto de $600 millones y orientado a la recuperación de sector formal e informal.
Impulsado por el recibimiento de estos sectores económicos y el reconocimiento de otras necesidades, el presidente del Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal), Juan Pablo Durán, solicitó una modificación a la ley de creación de Firempresa que fue aprobado este 18 de marzo por la Asamblea Legislativa.
Con esta aprobación, el gobierno podrá destinar otros $107.9 millones a diversas actividades económicas que se vieron afectadas por las medidas de contención de la COVID-19, y un presupuesto de financiamiento especial para los vendedores afectados por el incendio del 10 de marzo en el Mercado de Santa Ana.
Entre los beneficiarios, se encuentra el sector de artistas y artesanos, pescadores y cooperativas artesanales de pescadores, sectores que se vieron paralizados debido a la pandemia a los que se destinará $17 millones.
Mientras que los taxistas, personas que se dedican al transporte escolar y turístico y personas con discapacidad que ejecutan actividades productivas podrán acceder a $10 millones en financiamiento.
Además, el sector de los micro y pequeños empresarios del sector informal es uno de los rubros clave de este apoyo financiero, que podrá acceder a fondos por $47 millones.
En este apoyo, el gobierno también incluyó a las familias afectadas por el reciente incendio del Mercado de Santa Ana, por ello se ha incluido $3 millones para apoyar a este sector.
Además, estos nuevos fondos incluyen $5 millones con los que el gobierno busca fortalecer el patrimonio de FOSOFAMILIA y fortalecer el otorgamiento de créditos a mujeres emprendedores.
Finalmente, se buscará apoyar a las instituciones educativas, colegios y universidades que se encuentran con afectaciones financieras con un programa de créditos que asciende a $30 millones, con los que se buscará la estabilización de estas instituciones.
«Con estas acciones, el Gobierno de El Salvador continúa apoyando la reactivación de las empresas, empresarios y sectores afectados por la crisis económica ocasionada por el COVID-19 y las condiciones económicas globales», afirmó el presidente de Bandesal.
De acuerdo a la reforma, la tasa máxima efectiva que deben pagar los beneficiados con los créditos, por un plazo de 10 año y un periodo de gracia plena de 12 meses.







