El ecosistema financiero salvadoreño ha entrado en una nueva etapa desde la aprobación de la Ley de Emisión de Activos Digitales. NEXBRIDGE y NEXPLACE son dos de las compañías que han apostado fuerte por esta visión: recientemente levantaron $8 millones en una ronda Serie A liderada por Fulgur Ventures y cuentan ya con licencia de la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD), con planes de lanzar una plataforma de mercados de capitales sobre tecnología bitcóin en el segundo semestre de 2025.
Para Michele Crivelli, fundador y director ejecutivo de ambas firmas, este marco legal marca un antes y un después en la historia financiera del país. «El impacto de la Ley de Emisión de Activos Digitales es profundo y estructural. No estamos hablando sólo de una regulación moderna, sino de un marco legal completamente nuevo, diseñado desde cero para facilitar la emisión, distribución y negociación de activos digitales en un entorno regulado, transparente y seguro», subraya.
En su opinión, la creación de la CNAD ha sido decisiva, al ofrecer certeza normativa y reglas claras que generan confianza en inversionistas institucionales, bancos globales, auditores y emisores. «Ha brindado claridad normativa y confianza a actores internacionales», afirma. Sin embargo, advierte que el sistema bancario local aún mantiene cierta cautela, lo que puede ralentizar la adopción. «Será fundamental que las entidades financieras locales asuman un rol más proactivo, apostando por la innovación sin perder el rigor», agrega.
Crivelli resalta que, con este marco, ya es técnicamente posible que una empresa salvadoreña levante capital a través de proveedores de servicios regulados y se conecte directamente con inversionistas globales. La infraestructura y las licencias existen, pero aún falta que las compañías locales den el paso. «Existe una brecha educativa que impide a muchas empresas, especialmente pequeñas y medianas, aprovechar plenamente estas herramientas», comenta, convencido de que la educación financiera y regulatoria será un factor tan importante como la propia tecnología.
La estrategia de NEXBRIDGE y NEXPLACE comenzó con la emisión de instrumentos de renta fija, como los Bonos del Tesoro tokenizados, por su claridad y estabilidad. Ahora, el objetivo es diversificar. «Ya hemos recibido aprobación para emitir una nueva serie de activos digitales, incluyendo acciones tokenizadas, portafolios gestionados y productos con rendimiento variable», explica.
Esta expansión apunta a convertir a El Salvador en un centro financiero con productos reales, usuarios activos y estándares internacionales. «El objetivo es claro: posicionar a El Salvador no solo como un punto de emisión, sino como un centro financiero dinámico», enfatiza.
En cuanto a la base tecnológica, Crivelli explica que la elección de construir sobre la tecnología bitcóin y usar Liquid no fue casualidad. «Elegimos construir sobre la tecnología bitcóin porque es la red más segura y confiable del mundo», asegura. La red Liquid, por su parte, les permite emitir activos regulados, garantizar trazabilidad y operar con costos bajos y liquidación inmediata. «Esta combinación nos da lo mejor de los dos mundos: la confianza de los mercados tradicionales y la eficiencia de la tecnología blockchain», resume.
La visión de NEXBRIDGE y NEXPLACE no se limita a atraer capital extranjero. El directivo insiste en que el ecosistema debe también incluir a empresarios y emprendedores salvadoreños. «Esperamos con mucho entusiasmo ver surgir un proyecto 100 % salvadoreño, bien estructurado, con ambición internacional, que pueda aprovechar esta infraestructura y posicionarse en los mercados globales», comenta.
Con este modelo, El Salvador busca trascender su rol de pionero regulatorio para convertirse en un centro financiero internacional sobre bitcóin, capaz de integrar innovación, transparencia y credibilidad ante los ojos del mundo.







