La actual Miss Mundo Krystyna Pyszková recorrió este día los niveles dos y tres de la Biblioteca Nacional de El Salvador (Binaes), dedicados a la niñez y adolescencia, para conocer de primera mano los proyectos de la primera dama Gabriela de Bukele.
La coordinadora de proyectos de educación y cultura del despacho de la primera dama, Alejandra Orozco, compartió con la representante todo el trabajo que ejecuta el Gobierno en favor de la niñez salvadoreña.
El equipo de Miss Mundo tiene como prioridad conocer la atención integral a la primera infancia, niñez, adolescencia, y sus familias en las áreas de salud, cultura, educación y recreación.
La Binaes es una apuesta del Gobierno para contribuir con el desarrollo cultural de las nuevas generaciones a través de herramientas que acerquen a las familias al arte, la tecnología y la educación, por lo que la representante de República Checa visitó el piso dedicado a la primera infancia.
Además, conoció la colección Árbol de Vida, la cual está compuesta por cinco series, con ejemplares creados por escritores, artesanos, diseñadores e ilustradores salvadoreños.
Durante el recorrido, Krystyna Pyszková compartió con los niños que aprendían a través del juego y la literatura.
El despacho señaló que la lectura es una herramienta clave para que la niñez desarrolle su máximo potencial, ya que potencia la imaginación, la creatividad, el lenguaje, la gestión emocional y el pensamiento crítico. También visitó el área donde se encuentra la colección que incluye libros sensoriales, audiolibros, libros inclusivos en braille y la lengua de señas salvadoreñas.
La soberana reconoció el trabajo del despacho de la primera dama por el bienestar de la primera infancia. Aseguró que desde su llegada al aeropuerto le sorprendió encontrar salas de lactancia materna.
«Lo que la primera dama ha hecho aquí es sumamente impresionante. Hubiera querido tener algo así cuando yo estaba pequeña», dijo la reina.
Destacó que: «El Salvador es un ejemplo con lo que se está haciendo por los niños. Desde que llegué al aeropuerto ya estaba impresionada porque vi las salas de lactancia y eso es algo que no se ve en muchos lugares».







