Los inéditos niveles de seguridad alcanzados con la ejecución de estrategias impulsadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele propiciarían el incremento de las inversiones y, por ende, el crecimiento económico, pues las empresas y los consumidores irán ganando confianza, indica un artículo publicado ayer por la revista especializada «Bloomberg», citando a Moody’s Investors Service.
«Hay una evidencia anecdótica significativa de que el crimen en este país centroamericano ha disminuido», dijo a «Bloomberg» Jaime Reusche, analista de Moody’s, lo cual podría alentar a las empresas a potenciar sus inversiones.
«El principal problema en la economía de El Salvador es ciertamente la falta de inversión. Si la situación de seguridad se traduce en una mayor inversión, eso sin duda podría cambiar las reglas del juego para la economía», afirmó Reusche.
«Bloomberg» recuerda en su artículo que nuestro país estaba entre los más violentos del mundo y que «la extorsión generalizada de las pandillas era un freno importante para la actividad económica».
Agrega que la delincuencia siempre representó uno de los «mayores impedimentos para el crecimiento potencial» de El Salvador. «El comercio minorista, el turismo y la banca son sectores que se beneficiarían de una caída sostenida de la violencia», indicó.
Diversos gremios productivos se han expresado a favor de los resultados que se están obteniendo con la ejecución del Plan Control Territorial y el régimen de excepción, pues les permiten crecer en rubros como exportaciones, banca, turismo, comercio, entre otros.
El presidente de la república, Nayib Bukele, destacó la nota de «Bloomberg», misma que ya había señalado la exitosa estrategia en materia fiscal y monetaria aplicada por el mandatario, que ha sorprendido en Wall Street (principal bolsa de valores de Estados Unidos).
«Se lo dije…», escribió Bukele ayer en Twitter, para luego agregar: «Entonces, ¿está diciendo que convertir a un país del más violento de la Tierra en el más seguro de las Américas, deshacerse de los delincuentes que extorsionaban a las empresas y amenazaban a los turistas y cambiar los incentivos sociales para promover la honestidad pueden ayudar a la economía?».
La oposición política, agrupada en los partidos tradicionales, medios de comunicación y analistas afines, no ha cesado en su ataque contra las estrategias de seguridad que impulsa la administra ción Bukele, aduciendo supuestas violaciones de derechos humanos, afirmando incluso que todo se trata de un «show».
Pero los resultados son innegables: el Plan Control Territorial (vigente desde junio de 2019) y el estado de excepción (implementado desde el 27 de marzo pasado) han llevado a El Salvador a tener en 2022 el año más seguro en su historia como república.
Las autoridades reportaron que el año anterior hubo 495 homicidios a escala nacional, lo que representó un promedio diario de 1.4. La tasa de asesinatos por cada 100,000 habitantes fue de 7.8, registrándose 169 días sin muertes violentas.
También se cerró el año pasado fuera de la lista de los 15 países de Latinoamérica con mayor tasa de violencia homicida por primera vez en su historia.
En este año, enero terminó con una tasa anual por debajo de dos homicidios por cada 100,000 habitantes, y para el presente mes ronda 1.8, siendo la más baja de toda América, por debajo de la registrada en Canadá.
Dichos resultados son reconocidos por la población salvadoreña y se reflejan en los resultados de encuestas que indican que nueve de cada 10 califican positivamente las estrategias en seguridad y desean que continúen hasta acabar con las pandillas, que es el objetivo del Gobierno.
Con respecto al tema financiero y fiscal, la revista ha resaltado que El Salvador no solo honró la deuda de $800 millones que debía pagarse en enero de este año, sino que también se recompraron $452 millones de la que vence en 2025.
«La deuda salvadoreña es la de mejor desempeño en los mercados emergentes, después de la del Líbano. El Salvador es uno de los ejemplos más extremos de cómo los bonos gubernamentales más riesgosos del mundo se han recuperado después de haber sido vendidos en exceso el año pasado por administradores de dinero que esperaban una ola de incumplimientos», mencionó.
«Bloomberg» reconoce que, contrario al discurso de ataque que sostiene la oposición, Bukele ha ido corrigiendo el sistema de desigualdades que imperaba en el país y dio un giro al sanear las finanzas públicas, colocando a El Salvador entre los denominados «mercados emergentes».
Considera que el éxito de la solvencia económica salvadoreña implica, entre otros factores, la adopción del bitcóin como moneda de curso legal.







