Con los rostros pintados o usando pañuelos y máscaras, decenas de jóvenes participaron anoche en la gran batalla con bolas de fuego en las principales calles del distrito de Nejapa, al norte de San Salvador.

De esta forma se mantiene viva por un año más una de las celebraciones más atractivas que se desarrollan en el lugar, la cual se enmarca en los festejos patronales en honor de san Jerónimo doctor.

Alrededor de las 8 de la noche comenzó el desfile de los jóvenes que participarían en la peculiar batalla, la cual obliga a la creación de dos bandos.

Los jóvenes se presentan al público con las bolas ardiendo en fuego, las cuales son empapadas de gasolina durante varios meses, y luego las lanzan formando estelas de luces.

Cientos de turistas nacionales y extranjeros se apostaron en varias cuadras del centro de Nejapa para presenciar el ritual, sobre todo en las cercanías de la iglesia y del parque central. Al final, todos son ganadores y celebran la velada.

Este año, las autoridades locales programaron todo un día festivo, el cual arrancó a las 4 de la madrugada con una alborada y cerró con una fiesta bailable desde las 10 de la noche, luego de las bolas de fuego.

En náhuat, Nejapa significa «río de cenizas». Para 1736 el poblado era conocido como Nexapa y, según la tradición oral, la antigua población estaba asentada en el paraje de San Lorenzo, el cual fue destruido por la erupción del volcán El Playón en 1658, lo que obligó a los habitantes a trasladarse a Quezaltepeque y luego al asentamiento actual.








