El 1.º de enero, un millar de integrantes de la Banda El Salvador desfiló por las calles de San Salvador para darle la bienvenida al año nuevo. Decenas de miles de salvadoreños abarrotaron las calles desde el Monumento al Divino Salvador del Mundo hasta el Centro Histórico de la capital para deleitarse con el amplio repertorio musical, además del colorido de los trajes de los jóvenes de la banda y las luces de los fuegos artificiales.
El desfile Destellos de un Nuevo Comienzo fue organizado con mucho detalle por el Gobierno del presidente Nayib Bukele para los ciudadanos. Además, anunció que la Villa Navideña estaría abierta un día más para que las familias salvadoreñas disfrutaran de otra noche mágica, llena de luces y ambiente festivo.
El gran regalo que el pueblo recibió en 2024 fue consolidar a El Salvador como la nación más segura del hemisferio occidental. Con 114 homicidios reportados en todo el año, la tasa de muertes violentas en el país es de 1.9 por cada 100,000 habitantes. Y, además, se logró que diciembre terminara con solo un homicidio, lo que lo convirtió en el mes más seguro de la historia.
El ejemplo salvadoreño ha levantado buenos comentarios por todo el mundo y deseos de que se replique en otros países, incluso en Estados Unidos, donde el magnate tecnológico Elon Musk tuiteó su deseo de que los bajos índices de inseguridad de El Salvador también lo sean para su país. El presidente Bukele le contestó que el país puede ayudar.
Este récord en la reducción de los homicidios es el fruto del atinado Plan Control Territorial y la implementación del régimen de excepción, además del trabajo incansable del Gabinete de Seguridad, ya que el esfuerzo y sacrificio de policías y militares combinado con el trabajo de fiscales, jueces y custodios de los centros penales ha logrado sacar de la calle a decenas de miles de pandilleros.
Solo de esa forma, encerrando a los criminales y aplicando la ley de manera implacable, es que una sociedad puede conquistar la paz y tranquilidad, a pesar de tratarse de un formidable adversario conformado por delincuentes que contaron con décadas de corrupción e impunidad de las administraciones de ARENA y del FMLN.
Ponerse del lado de las víctimas y combatir el crimen es el secreto del milagro salvadoreño en seguridad. El «plan Bukele» implica tener la valentía y la decisión de combatir a la delincuencia en todas sus expresiones, sin excepciones.





