Ronald Ernesto Martínez Mendoza fue condenado a 20 años de prisión por el Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador por el delito de agrupaciones ilícitas en perjuicio de la paz pública.
La investigación detalla que el 2 de abril de 2022, Martínez fue intervenido por agentes policiales cuando salía del portón norte de un centro comercial ubicado en Altavista, Tonacatepeque, en San Salvador.
Durante el registro, los policías le observaron diferentes tatuajes alusivos a la pandilla 18 Sureños. Previamente, las autoridades habían sido alertadas de la presencia de miembros de estructuras terroristas en la zona.
Al emitir su fallo, el juez manifestó que «ningún ciudadano que no pertenezca a estas agrupaciones va a estarse manchando su cuerpo porque quiere… sino que lo hacen como un símbolo de pertenencia a este tipo de organizaciones». Además, el juzgador señaló que esa organización realizaba actividades delictivas en la zona de la Altavista.







