El presidente de la Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios de Chile (ANOP), Mario Benítez, solicitó la construcción de más cárceles en el país para hacer frente al hacinamiento que se ha generado por la orden de la Fiscalía Nacional de pedir prisión preventiva para los migrantes que hayan sido detenidos por cometer algún delito. Esta orden es para los que no cuenten con la documentación de identidad que les permita permanecer en el territorio de manera regular.
«Necesitamos construir más cárceles, esto va en aumento», comentó el funcionario en entrevista con el diario de Cooperativa de Chile. El sistema registra una capacidad para más de 41,000 reclusos; sin embargo, ya sobrepasa una ocupación de 110%. Para 2024, las autoridades tienen proyectado que crezca a 50,000 presos.
Benítez detalló que han incorporado más camas en las celdas y que el personal queda cada vez más reducido versus la cantidad de prisioneros que ingresan. El penal Santiago 1, que fue edificado para 2,500 internos, ya llegó a los 4,000. «Las medidas que han sido anunciadas tendrá un gran impacto en el sistema penitenciario», reiteró.
Para Benítez no solo basta la construcción de centros penales, sino tener cárceles especializadas para el crimen organizado.
«Debe existir un régimen diferencial, no podemos dar el mismo trato a un interno primerizo, a alguien en vías de reinserción u otro que pertenece al crimen organizado», insistió.
El 6 de abril, la Fiscalía impuso la medida de detención a migrantes solo en la Región Metropolitana, en Santiago de Chile, pero el lunes la extendió a escala nacional. La medida surgió luego del asesinato del agente policial Daniel Palma, de 33 años, en el que presuntamente dos personas venezolanas estarían implicadas.







