El lunes 7 de agosto próximo, la primera división deberá elegir, principalmente, a su nuevo presidente, después de que Pedro Hernández, expresidente de Alianza, renunciara a ese cargó, hace un mes.
Hernández fue a prisión por dos meses, tras la desgracia ocurrida en el Cuscatlán, el 20 de mayo pasado. El exdirigente albo habría presentado una nota ante la liga de privilegio.
Luego, en la sesión de este 7 de agosto, tras las vacaciones agostinas, también habrá que designar a un secretario de la primera categoría, una de las plazas vacantes en el directorio de la primera categoría.
De manera provisional, el circuito mayor había designado a Boris Romero, de Sanya Tecla, para llevar las riendas de la liga, pero su periodo concluirá este 7 de agosto.
Luego de eso, Diario El Salvador indagó en los posibles candidatos a la presidencia de la primera división, pero hasta ahora no suenan nombres.
Por otra parte, se conoció que Samuel Gálvez, expresidente de la categoría de privilegio, vuelve a la mesa de trabajo de ese circuito. Lo hará como representante de Águila en sustitución de Carlos Escobar, vicepresidente del conjunto naranja y negro.
Habrá que ver si Gálvez tiene algún interés en ser nuevamente el titular de la categoría de honor.
Quien llegue a la presidencia de la primera división tendrá como primer desafío lograr armonizar el calendario de trabajo de selección mayor con el del Apertura 2023, que hasta este día no ha sido aprobado por la comisión regularizadora de la Fesfut.







