Representantes de la alcaldía de San Miguel Centro hicieron una inspección en el caserío Santa Fidelia, del cantón La Canoa, para comenzar la reparación de bordas en el río Grande, que pasa por esa zona.
De acuerdo con la alcaldía, un estimado de 11 kilómetros son los que se reforzarán como parte de los trabajos de mitigación previos a la época de lluvias, con el objetivo de garantizar la seguridad de más de 150 familias que viven en esos sectores.
Manuel de Jesús Hernández, coordinador de la comisión comunal de Protección Civil, comentó que estos trabajos forman parte del mantenimiento que se debe dar a las bordas de forma anual.
«Estas reparaciones se deben efectuar año con año luego del invierno [sic] para evaluar los daños y restaurar las zonas que quedaron vulnerables que pueden generar daños o filtraciones», dijo Hernández.

Durante la época de lluvias del año pasado, los trabajos que hicieron garantizaron que el agua del río no se desbordara afectando a las familias de las comunidades de Santa Fidelia y Casamota, ni el tránsito vehicular en el sector de la carretera del Litoral.
«Este año que pasó no tuvimos ningún problema, no se llenó ni una vez la carretera. Agradecemos que la intervención se haga a inicio de año porque así se garantiza la seguridad de las familias», añadió Hernández.







