Fiel a sus principios, el Gobierno del presidente Nayib Bukele honró sus compromisos financieros internacionales y canceló en tiempo $800 millones en eurobonos más intereses. Se trata de una deuda contraída por las administraciones de ARENA y del FMLN, pero que el actual Ejecutivo cumplió como parte de su ejercicio.
Es un hecho congruente con la gestión del presidente Bukele, que no ha dejado de cumplir sus compromisos y que, además, desmiente toda la desinformación de la oposición y de sus órganos de propaganda nacionales y extranjeros, que habían pregonado que El Salvador no podía cumplir sus pagos y entraría en «default». «El año pasado, casi todos los medios de comunicación internacionales heredados dijeron que debido a nuestra apuesta por el bitcóin El Salvador iba a dejar de pagar su deuda en enero de 2023, creando la narrativa de que El Salvador estaba en quiebra», destacó el presidente Bukele en Twitter.
No obstante, el pago de los bonos adquiridos por los gobiernos de ARENA y del FMLN, junto a sus intereses, demuestra no solo que hay una firme decisión de cumplir los compromisos internacionales, sino también que las finanzas del Estado salvadoreño son sólidas, al punto que se ha mejorado sustancialmente el riesgo país, pues se desmiente cualquier temor de falta de liquidez de fondos públicos.
Todo ello reafirma la voluntad del Gobierno del presidente Bukele de cumplir las promesas hechas a inversionistas internacionales que han apostado por la estabilidad del país.
Instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) han mostrado su apoyo a las estrategias de impulso económico adoptadas por el Gobierno del presidente Bukele, gracias en buena medida a la estabilidad de las finanzas y las perspectivas de crecimiento que demuestran todos los indicadores.
Es por eso por lo que la deuda respaldada por el Estado salvadoreño tiene mejor rendimiento y crece el interés de los mercados internacionales por invertir en ella, ya que hay verdaderas garantías de pago, sin temores a intervenciones drásticas, como la recién anunciada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos de hacer uso de los fondos de pensiones de los jubilados de esa nación para evitar caer en el impago de sus obligaciones, lo que acarreará un alto costo para todo el mundo.





