Como una propuesta de la salvadoreña residente en Canadá, Daniela Juárez, la guayaba salvadoreña se convirtió en el ingrediente principal de una cerveza artesanal de edición limitada de la compañía de cerveza artesanal Muskoka Brewery, de la provincia de Ontario.
Se trata de Guava Batida (Guayaba batida), una cerveza de tipo «Milkshake Hazy IPA» con cuerpo rosado suave, esta bebida vendida en tiempo récord en mayo pasado, ofreció un aroma floral brillante. Su sabor se llenó de bondades de guayaba, con un equilibrio de notas frutales dulces y ácidas, y un final refrescante y jugoso, según la descripción oficial.
Además de su sabor tropical, la lata de la cerveza fue adornada con el Torogoz, ave nacional y orgullo de los salvadoreños, también como iniciativa de Daniela.
«Daniela, miembro del equipo de Moonlight Kettle, es oriunda de El Salvador, un importante productor de guayabas y la inspiración detrás del homónimo de esta cerveza», destaca la compañía.

Para la elaboración de la cerveza, la salvadoreña, quien funge como laboratorista en el área de Control de Calidad de la compañía, formó equipo con el cervecero James Steingart; Jacob England, parte del equipo de operaciones; y Vince Cusick, manager de territorio.
«Fue la primera cerveza de la serie Moonlight Kattle, que se agotó en su mes de lanzamiento, la respuesta fue muy agradable, la gente estaba muy satisfecha con el perfil aromático, con el sabor que se logró extraer, además, cayó como anillo al dedo con el inicio de la primavera en Canadá», afirmó Daniela.
La salvadoreña afirma que encontró el trabajo de sus sueños en Muskoka Brewery, donde combina su pasión, formación profesional, y en donde conoce cada día más de una de la cerveza, una de las bebidas más consumidas en el mundo.
Daniela se graduó de licenciatura en Biología en El Salvador y hace 10 años se mudó a Canadá para continuar su formación y metas laborales, como parte de este esfuerzo obtuvo un técnico avanzado en biotecnología en el país norteamericano.
«Ha sido una experiencia grata y satisfactoria en el ámbito laboral, no solo llegué a aprender el mundo de la cerveza, sino que también puse en marcha los conocimientos que he adquirido durante todos mis años de estudio», señaló.
A diario se encarga de que la cerveza producida en la compañía cumpla con los estándares de calidad establecidos. «Todos los días hago un reporte de cómo la cerveza se va comportando, estudios microbiológicos, evaluación sensorial de productos empacados y estudios de PCR para cervezas», dijo.
Como parte de sus objetivos, Daniela contempla seguirse superando y aprendiendo sobre la cultura cervecera. «En la empresa espero seguir creciendo, evolucionando y aprendiendo más sobre la cultura cervecera disfrutando el trabajo que me gusta. La gente debería conocer la cerveza, los perfiles de la bebida, explorar los beneficios para la salud, pero con medida», afirmó.
Además, recomienda a los salvadoreños no tener miedo a los retos fuera del país, después de superar etapas difíciles de adaptación a una cultura e idioma diferentes. «Es una experiencia que tengo que creérmela y valorarme por el sacrificio hecho por mí y por mi familia», concluyó.







