Luis Alfredo Fuentes Cisneros, de 40 años, es ingeniero en Telecomunicaciones y actualmente está becado por la Universidad Suroeste de Ciencia y Tecnología, ubicada en la región de Sichuan, en la República Popular China, para continuar sus estudios de posgrado en Planificación de Proyectos y de mandarín avanzado. Esta es una de las universidades más prestigiosas del gigante asiático.
Fuentes obtuvo su beca completa para especializarse en China, luego de formar parte de la primera promoción de graduados del idioma chino mandarín en el Instituto Confucio de la Universidad de El Salvador (UES).
«Estudié chino porque me gusta su idioma, la pronunciación y escritura es un tipo de poesía que embellece la facultad de la imaginación melódica, su cultura sana, su tecnología bajo el sello de “made in China” y por su riguroso estudio hacen que ellos sean de los más intelectuales y un ejemplo para los demás países de Latinoamérica», expresó.

El salvadoreño forma parte del grupo de ocho estudiantes latinoamericanos de países como Argentina, México y España, así como de naciones cercanas al continente asiático. Su posgrado abarca áreas clave como la gestión de proyectos, gestión de operaciones y gestión de la cadena de suministro. El programa está diseñado para capacitar a los estudiantes en habilidades prácticas y conocimientos teóricos en la gestión eficiente de proyectos y operaciones en diversos sectores.
En septiembre del año anterior, Fuentes comenzó la aventura de estudiar en otro país, el cual le emocionaba por su riqueza cultural y sus avances en tecnología. «Desde que entras a China te llevas una gran impresión, es como haber entrado en otra dimensión, entre lo tradicional y lo tecnológicamente moderno. Cuando entras a la universidad te tratan como a uno de ellos, me decían: “Bienvenido, amigo extranjero”», contó Fuentes.

Agregó que en su segunda semana entró a un cubículo para practicar piano y tres alumnas y un compañero tocaron la puerta para darle la bienvenida y lo invitaron a cenar para conocerse mejor e intercambiar experiencias sobre la cultura de El Salvador y el gigante asiático
«En los últimos años ha habido una gran cooperación entre China y El Salvador para impulsar el desarrollo tecnológico, educativo, infraestructura y agronómico. También ha aportado un amplio conocimiento compartiendo su cultura. El Salvador, a su vez, aporta a China mucho conocimiento cultural, gastronómico y materias primas como el café y el cacao de alta calidad para deleites culinarios», señaló el estudiante.
Destacó que los chinos aportan sus conocimientos y han financiado obras de infraestructuras de desarrollo educativo que representan el futuro.







