Salir de la contaminación del aire, del ruido de los automóviles y la rutina de la ciudad es la aspiración que muchas familias tienen cuando planean un paseo; pero, por muchas razones como la dificultad de transportar a todos los integrantes en un solo vehículo, por el factor económico o por no conocer de nuevos destinos, terminan visitando lugares dentro de la ciudad que no cumplen con todas sus expectativas.
Si esa es la situación en la que te encuentras podrías intentar hacer turismo rural, en San Pedro Masahuat, un pueblo del departamento de La Paz a 48 kilómetros de San Salvador, es una buena opción.
En el lugar se puede disfrutar de unas quesadillas artesanales, de una visita al río Sepaquiapa, un delicioso almuerzo en una casa de campo para finalizar por la tarde en el balneario del municipio.
Se trata de un itinerario nuevo que está ofertando la operadora de turismo Los Nonualcos Tours que, entre sus servicios, brinda transporte desde el centro de San Salvador hacia diferentes destinos de San Pedro Masahuat, en compañía de un guía turístico local.
Quesadillas recién horneadas
La experiencia inicia con una visita al cantón San José Buena Vista, donde doña Marta Sorto de López, tiene más de ocho años de preparar unas exquisitas quesadillas artesanales que son degustadas todos los miércoles y domingos.
Debido a que el cantón San José Buena Vista está incomunicado del centro del municipio de San Pedro Masahuat porque no hay condiciones para que pasen los vehículos, es necesario entrar por la calle antigua a Comalapa y tomar el desvío hacia San Luis Talpa para entrar al municipio de Tapalhuaca y una vez en el centro de esa ciudad buscar la calle hacia el cantón conocido también solo por Buena Vista.
A las 8:30 de la mañana, Martita, como le dicen de cariño, recibe a las visitas en su patio donde tiene construido un horno artesanal de adobe.
Los visitantes pueden observar el momento en que doña Marta llena unas bandejas de aluminio con la mezcla a base de harina de arroz, requesón, queso y crema que darán vida a las quesadillas.
Con ayuda de una paleta de madera, la artesana coloca las bandejas dentro del horno, que ha sido precalentado durante una hora, y en cuestión de 10 minutos las quesadillas ya están en su punto, lo que se comprueba al presentar un color caramelo.
Las quesadillas, a $1.25 cada una, se acompañan con un vaso de leche pura que tiene un precio de $0.50. Los salpores son vendidos a cinco por $1 y cuando es invierno también vende queso fresco a $2.50, y requesón a $0.50 y $1.
«A mí, mi suegra me enseñó a hacer esas quesadillas y yo un día dije: “si yo tengo todo y sé cómo hacerlo. Empecé a hacerlas y como la gente me pedía más comencé a llevarlas a vender al pueblo de San Pedro Masahuat donde ya tengo mi clientela», comenta doña Marta a quien frecuentemente le piden quesadillas para llevar a Estados Unidos.
La plaza central
A eso de las 9:30 de la mañana los visitantes se despiden de su anfitriona y se dirigen hacia el pueblo de San Pedro Masahuat, que en náhuat significa «lugar o ríos de venados de cola blanca». Mide 121.39 kilómetros cuadrados y tiene 25,446 habitantes.
Entre la avenida Rodolfo Duque y la calle Alvarenga se encuentra el pintoresco parque central presbítero Rigoberto Rodríguez Rodezno, que en el centro tiene una fuente hecha de piedras. Además, hay una estatua de san Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, que los visitantes católicos acostumbran adorar.
La parroquia San Pedro Apóstol capta a la atención de sus visitantes por sus intensos colores blanco con amarillo, así como los cuatro murales alusivos a las creencias de la religión católica creados por pintores locales como Ernesto Barahona. A un costado hay una estatua de San Pedro Apóstol, a quien hacen honor durante las fiestas patronales del 21 al 29 de junio.
La alcaldía municipal también es muy vistosa. Está pintada con los mismos colores de la iglesia, pero sin duda su mayor atractivo es su estructura en la que se destacan amplios arcos y un pasillo frontal. El edificio municipal tiene un enorme patio interno rodeado de pasillos con pilares y arcos, y todo el lugar está muy ambientado con plantas o flores.
Al costado derecho de la alcaldía está el Museo Municipal de San Pedro Masahuat en el que se encuentran desde objetos precolombinos hasta otros más recientes que dan fe de la cultura y el paso del tiempo en esa ciudad.
La gruta del Cristo Negro
El siguiente destino es el río Sepaquiapa que en náhuat significa «río de chíos copetones y pájaros blancos», donde está una poza artesanal, construida con barreras hechas de sacos rellenos con rocas y tierra.
«A mí me gusta salir de paseo con mi mamá, mi esposo, hijos, nietos y toda la familia para desestresarnos, y yo creo que uno debe salir a pasear porque cuando uno se muere nada se lleva. Esta ruta me llamó la atención porque, aunque estamos cerca, no conocíamos la gruta del Cristo Negro y lo que me llena de tranquilidad es que vamos con una persona responsable», mencionó doña Margot, quien llevó hasta su perico al paseo.
A unos 100 metros de la poza se observan unos banderines propios de las celebraciones religiosas que hacen desde el 7 al 15 de enero en honor al Cristo Negro, así como la gruta donde se coloca la imagen del santo patrono.
«Todos los 14 de enero impulsamos el segmento turístico cultural-religioso en este río donde se celebra la única santa misa en un río en todo el país, y que tiene que ver con el hallazgo del Cristo Negro en este río en el año 1953, por un pescador, que cuando buscaba el sustento diario para su familia lanzó la atarraya en la poza que está enfrente de la gruta y cuando la levantó no solamente había agarrado camarones, piedras de colores, chimbolos, huevinas, burras; sino que también pescó un hermoso crucifico del Cristo Negro», relata el guía turístico Oscar Ramírez, de Los Nonualcos Tours.
Hay toda una leyenda en torno a la imagen del Cristo. Se dice que desapareció en dos ocasiones, pero el pescador lo atrapó en su atarraya una segunda y hasta una tercera vez.
Tras lo ocurrido, el sacerdote decidió nominar las fiestas titulares en honor al Cristo Negro. En ese entonces, la mayor veneración era Esquipulas, pero con el tiempo fue reconocido como el Cristo Negro de San Pedro Masahuat.
Un almuerzo en casa de campo
Son las 12 del mediodía y los visitantes se desplazan hacia la casa de Oscar Ramírez. Una vivienda rústica de adobe.
Para entrar hay que caminar en un sendero hecho de piezas y bambú. En el pasillo frente a la vivienda cuelgan algunas hamacas para que los visitantes puedan tomar un descanso.
Para el almuerzo hay disponible comida casera que es comprada a emprendedores de la zona, sobre todo a las comerciantes del mercado municipal a quienes se les solicita con anticipación.
Durante nuestra visita, en el menú había pescado frito, carne asada, carne guisada, picado de carne con verduras, rellenos de chile y güisquil; así como sopa de gallina.
Centro Recreativo Masath
Una vez el reloj marcó las 2 de la tarde, nos dirigimos al Centro Recreativo Masath, que es un balneario con tres piscinas, una para niños y dos para adultos.
El lugar tiene vestideros y duchas. Además, cuenta con una cafetería donde venden almuerzos caseros de martes a viernes, pero de viernes a domingo ofrece otros platillos. Por ejemplo, hay días mexicanos; otros días son de tapas o boquitas. También hay días con típicos salvadoreños.
El balneario tiene la particularidad que abre por las noches de viernes a domingo, en horario de 6 de la tarde a 9 p. m.
Además de las piscinas, se puede disfrutar de música en vivo o presentaciones artísticas de grupos de danza moderna. «A veces tenemos noches de cumbias, noches de boleros, porque nuestra idea es tener un ambiente ameno», destacó Mauricio Burgos, de la Unidad de Desarrollo Local de la alcaldía de San Pedro Masahuat.
Los precios de entrada son de $1.50 para adultos; jóvenes de 12 a 17 años cancelan $1 y los niños de siete a 12 años pagan $0.75. Los más pequeños y los adultos mayores entran gratis.
En el día, Centro Recreativo Masath abre de 8 a. m. a 4 p. m. El otro horario va de 6 a 9 p. m. y el costo de la entrada es de $2 general.
Los interesados en conocer San Pedro Masahuat y sus atractivos pueden contactar a Óscar Ramírez, de Los Nonualcos Tours, al 7296-3951 o desde su cuenta en Facebook.
























