El sector de la construcción en El Salvador proyecta cerrar el año con una inversión de al menos $2,800 millones, de acuerdo con cifras reveladas por la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco) y la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss). Ambos organismos coinciden en que se trata de un crecimiento histórico, impulsado por la inversión privada y el acompañamiento institucional en la agilización de proyectos.
José Velásquez, presidente de Casalco, explicó que en el primer trimestre del año el rubro alcanzó un crecimiento del 17.3 %, el cual se sostuvo y se incrementó en los meses posteriores.«El Índice de Volumen de la Actividad Económica refleja que los crecimientos andan rondando el 22.3 %, que son 5 % arriba de lo que en el primer trimestre comparado con el año pasado teníamos», puntualizó.
Según el representante del gremio constructor, ese dinamismo se tradujo en una inversión de $700 millones solo en los primeros tres meses del año, lo que anticipa que el cierre de 2025 supere los $2,800 millones. «Este es un crecimiento histórico, el cual refleja una inversión de alrededor de $700 millones en el primer trimestre, lo cual significa que podríamos estar cerrando el año con al menos $2,800 millones en el sector, principalmente en proyectos de inversión privada», destacó.
Velásquez subrayó que la mayor parte de estos recursos se concentran en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS). «Ronda el 65 % de la inversión, lo que se maneja en los proyectos del AMSS. Y por eso es tan importante esta relación que tenemos con la Opamss, la cual definitivamente está generando la confianza y el impulso necesario para que los privados continúen invirtiendo en proyectos de este tipo, y de otros más que estamos viendo», afirmó.
Por su parte, Luis Rodríguez, presidente de la Opamss, confirmó la magnitud de los recursos en ejecución. «Estamos sobrepasando los $3,500 millones en proyectos liberados; ya en ejecución son unos $2,800 millones los que se están manejando. Es una cifra que poco a poco va incrementando», sostuvo.
El titular de la institución resaltó que el crecimiento anual del sector se acerca al 23 %, un nivel que no se registraba desde hace cuatro décadas. «Estamos llegando a las puertas de un crecimiento del 23 %, algo histórico que no se había visto en unos 40 años. Ha sido parte de un trabajo importante que ha estado realizando Opamss en conjunto con el sector privado», indicó.
Rodríguez agregó que la institución ha mejorado en un 70 % la velocidad de los trámites para los desarrolladores, lo que ha permitido una mayor fluidez en la liberación de proyectos. Este dinamismo también se refleja en la generación de empleo, con más de 167,000 plazas en construcción, cifra que se acerca a los niveles de la industria manufacturera.
El impacto económico del sector también se observa en el incremento de las importaciones de insumos, como cemento y hierro, que han superado la capacidad del puerto de Acajutla en un 40 %. Además, los créditos bancarios vinculados a la construcción sobrepasan los $1,000 millones, lo que refuerza el papel de esta industria como motor de la economía nacional.
Con estas cifras, la construcción se consolida como uno de los sectores de mayor dinamismo en el país, no solo por el volumen de inversión, sino también por su capacidad para generar empleo, encadenamientos productivos y nuevas oportunidades de desarrollo urbano en el área metropolitana y otras zonas estratégicas.







