Los avances y retos que plantea el nuevo modelo de mercados, impulsado por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, fueron analizados ayer por el especialista en administración pública Nelson Flores y el exgerente de mercados de San Salvador, Andrés Espinoza, en la entrevista Diálogo 21.
Nelson Flores manifestó que el nuevo concepto de mercado rompe con el dominio que antes ejercían ciertas organizaciones sobre los precios y el control interno de dichos centros de abasto.
«Esto es parte del proceso de modernización del Estado, que procura crear infraestructura que esté acorde a nuestro tiempo, con infraestructura de primer mundo, prueba de ello es el mercado San Miguelito», detalló.
Flores agregó que «el país necesita que la economía informal, que representa cerca del 60 % de la actividad económica, avance hacia la formalidad», lo que permitiría un mejor orden financiero y mayor recaudación tributaria, y esto se puede lograr con el nuevo modelo de mercados.
«Antes los mercados eran lugares indeseables e insalubres donde había una desorganización e incluso mafias internas que querían acaparar todo. Todo va a cambiar, es parte del proceso», dijo.
Asimismo, subrayó la importancia de acompañar las obras con procesos de organización y personal capacitado. «La formalización no solo debe implicar pagar impuestos, sino también garantizar seguridad, salubridad y eficiencia en la gestión», indicó.
Por su parte, el exgerente de mercados de San Salvador afirmó que está de acuerdo con formalizar la economía informal. «Estoy de acuerdo en cambiar el sistema. ¿Centralizar es la respuesta? Todavía no lo sabemos, le damos el beneficio de la duda y le deseamos todos los éxitos del mundo. Sabemos que el tema atomizado en los municipios no dio los resultados que se pretendía», consideró.
También dijo que «el objetivo es que los vendedores vendan más».
De igual forma, señaló que la transformación del sistema de mercados municipales debe ser integral y no solo de forma.
«No se puede mejorar el sistema anterior, hay que sustituirlo. Encontramos un modelo desordenado, con pérdidas económicas y sin control técnico», expresó.
Ambos concluyeron en que el modelo impulsado por la Dirección Nacional de Mercados es una apuesta por dignificar el comercio popular y promover la formalidad. El FMLN ha cuestionado el nuevo sistema de mercados.







