La inmensa mayoría de los salvadoreños tiene una perspectiva optimista sobre el futuro de El Salvador, de acuerdo con la última encuesta del Centro de Estudios Ciudadanos de la Universidad Francisco Gavidia (UFG). Esa perspectiva optimista está basada en la certeza que ha traído el Gobierno del presidente Nayib Bukele.
El éxito de las políticas de seguridad del presidente Bukele logró lo que parecía imposible: que El Salvador sea ahora el país más seguro de Latinoamérica. En todo el continente, solo Canadá tiene una tasa menor de homicidios. Unos años atrás, en cambio, éramos la nación más violenta del mundo debido a la impunidad con la que operaban las pandillas y el crimen organizado.
En esos años, los gobiernos de ARENA y del FMLN pactaban con los delincuentes y los dejaban actuar a sus anchas para obtener tanto beneficios económicos (la proliferación y bonanza de las agencias privadas de seguridad y todos los negocios relacionados) como político-electorales (al apoyarse en estos grupos al margen de la ley para obtener más votos).
Desde el primer día de su Gobierno, el presidente Bukele les declaró la guerra tanto a las pandillas como a los corruptos, las dos grandes lacras de la nación, causantes de la pobreza y de muchos otros males.
Ahora, con más de 75,000 pandilleros y colaboradores detenidos, el clima de seguridad y tranquilidad en todo el territorio nacional es una verdad irrefutable. Es precisamente esta nueva realidad la base de que ahora los salvadoreños tengan una visión más optimista y con más certeza del futuro del país.
Y esa es también la razón por la cual nueve de cada 10 ciudadanos que confirmaron que votarán el próximo 4 de febrero lo harán por el presidente Nayib Bukele. Esto convertiría al presidente Bukele en el mandatario con más alto respaldo popular en las urnas, lo que requiere, además, una fuerte coordinación con la Asamblea Legislativa.
Los salvadoreños lo reconocen y por eso también están decididos a darle una bancada parlamentaria lo suficientemente fuerte para garantizar que los planes y proyectos gubernamentales funcionen perfectamente. La misma encuesta de la UFG vaticina que 57 de los 60 diputados de la nueva Asamblea Legislativa serán de Nuevas Ideas.
Son buenas noticias para el país entero porque se garantiza la continuidad del despegue impulsado por el presidente Bukele y, al mismo tiempo, la gobernabilidad que requiere para cumplir su plan de Gobierno.






