El presidente Nayib Bukele tiene un amplio respaldo popular, como hacen constar todas las encuestas y los sondeos realizados, así sean hechos por la oposición y sus órganos de propaganda. Todos los estudios demuestran que los salvadoreños no dan de forma gratuita su confianza al presidente, sino que es el resultado del cumplimiento de las promesas.
Lo más visible es la innegable mejora de la seguridad pública. Lo demuestran las comunidades que, hasta ahora, tras décadas de terror, conocen vivir en paz y tranquilidad. Lo único que conocían era conducirse con temor al cruzar fronteras imaginarias y adentrarse en zonas de sus mismas colonias que eran consideradas territorios controlados por pandillas contrarias a su lugar de residencia, algo que, triste y repetidamente, significó una sentencia a muerte.
Asediados y sometidos al pago de la extorsión, los salvadoreños vivieron bajo amenaza hasta que, gracias al régimen de excepción, las fuerzas de seguridad pública tuvieron las herramientas legales necesarias para desarticular a las maras, estructuras criminales que surgieron, se desarrollaron, fortalecieron y se volvieron aliadas de los políticos de ARENA y del FMLN.
Aunque las casas encuestadoras traten de dirigir su investigación en contra del Gobierno, lo único que descubren es un amplio respaldo al régimen de excepción, que permitió enviar a prisión a más de 66,000 integrantes y colaboradores de las maras.
Eso acaba de pasar con el último sondeo de la UCA, en el que demuestra un apoyo abrumador al régimen de excepción, pero lo enfocan diciendo que «es mayor entre personas con baja escolaridad» o cuando tratan de inducir respuestas que denuncien maltrato de soldados y solo encuentran respuestas positivas entre el 0.9 %.
Solo basta salir y preguntarle a cualquier persona por sus impresiones generales sobre la seguridad en el país y se encontrará una amplia satisfacción. Los embajadores no tienen ningún problema en reconocer el éxito de los programas de seguridad del presidente Bukele y se dedican a invitar a sus conciudadanos a visitar este nuevo El Salvador en libertad y tranquilidad. Y lo hacen convencidos de que el país se transformó y porque saben que sus compatriotas disfrutarán en seguridad de las maravillas que el país ofrece a todos los visitantes.
Cada vez es más evidente que la millonaria campaña de desinformación lanzada en el exterior tiene poco impacto entre aquellos que ahora están convencidos de que el presidente Bukele realmente ha tenido éxito en derrotar a las pandillas.





