jueves, junio 4, 2026
Sin resultados
Ver todos los resultados
Conoce XPOT
Diario El Salvador
  • DePaís
  • DePalabra
  • DeDinero
  • DeComercio
  • DePlaneta
  • DeInnovación
  • DeCultura
  • DeVida
  • DeDiversión
  • DeDeportes
  • R. Gamer
  • DePaís
  • DePalabra
  • DeDinero
  • DeComercio
  • DePlaneta
  • DeInnovación
  • DeCultura
  • DeVida
  • DeDiversión
  • DeDeportes
  • R. Gamer
Diario El Salvador
Inicio DePalabra

Clase política, La Agenda

«Cuando los estudios de opinión pública certifican una y otra vez el rechazo de la mayoría a la élite económica y política y a todas sus instituciones que representan sus intereses, esa minoría organizada se alarma pero aún tiene suficiente poder formal y fáctico para seguir sometiendo a la mayoría dispersa».

por Geovani Galeas Escritor
17 de junio de 2021
En DePalabra
Tiempo de lectura:3 mins read
A A

Cuando los estudios de opinión pública certifican una y otra vez el rechazo de la mayoría a la élite económica y política y a todas sus instituciones que representan sus intereses, esa minoría organizada se alarma pero aún tiene suficiente poder formal y fáctico para seguir sometiendo a la mayoría dispersa.


El problema real para ellos comienza cuando un liderazgo alterno al poder tradicional se muestra capaz de cohesionar a esa mayoría y conferirle un rumbo y un objetivo preciso mediante la formulación de un nuevo programa político que, entre otras cosas, pasa por poner fin no solo al régimen, sino también a todo el sistema.


Es entonces cuando la mayoría dispersa, unida por aquel liderazgo y aquel programa, se transforma de manera espontánea en un movimiento.


Al expresarse como tal concentrándose en el espacio público y experimentando la fuerza de su propia convocatoria, ese movimiento empieza a sentir poco a poco —pero de modo creciente— su poder.


En ese punto inicia el proceso destituyente. En principio se trata de identificar y enumerar, casi caóticamente, todos los agravios y abusos que el poder tradicional ha infligido al pueblo durante tantos años, y se trata de exigir acaloradamente y a voz en cuello un severo e inmediato ajuste de cuentas.


Si tal situación se prolonga y se libra a la inercia, es bastante probable que degenere en violencia debido al estallido de la furia tan largamente callada y contenida. Eso es lo que ha ocurrido en las llamadas primaveras populares o insurrecciones espontáneas cuyo único escenario ha sido la plaza pública.


Pero en esos casos los procesos se convierten en un mero estertor dramático y estéril, luego del cual no cambia nada y, lejos de ello, el poder tradicional sale más fortalecido.


El proceso destituyente solo cobra sentido cuando el nuevo liderazgo es capaz de, a partir de ese movimiento desbordante, estructurar un partido que asuma de modo formal y estrictamente ordenado el programa político. El movimiento horizontal, transversal y autogestionario, madre del partido estructurado, se mantiene vivo y pasa a ser la garantía última del proceso.


En el caso de El Salvador, el momento destituyente fue encausado correctamente y culminó con éxito en dos fechas memorables: 3F y 28F. Tanto el régimen bipartidista de 30 años como el sistema oligárquico de 200 años habían colapsado. Y ahí comienza para nosotros el momento constituyente.

Mayoría municipal, mayoría legislativa y, en curso acelerado, nueva institucionalidad y nueva constitucionalidad.


Esto exige, desde luego, una agenda ordenada basada plenamente en el programa político ofrecido desde antes por el liderazgo y el partido, y aceptado soberanamente por la mayoría; es decir, por el pueblo.


El liderazgo y el partido son los responsables de la implementación naturalmente progresiva de ese programa estructurado en fases regidas por un orden de viabilidad. La mayoría o pueblo es responsable de vigilar el cumplimiento de ese proceso y de blindarlo con su respaldo.

Solo ese respaldo garantiza el carácter irreversible del proceso, así como garantizó el paso del momento destituyente al momento constituyente, y garantizará el paso de este último al momento constituido. Esta es, a grandes rasgos, la lógica del proceso de transformación de nuestro país.

Etiquetas: CLASE POLITICAGeovani Galeas
Publicación anterior

¡Cambio de política, cambio de cultura, sociedad perecedera!

Siguiente publicación

Inmunización y prevención

Geovani Galeas Escritor

Geovani Galeas Escritor

Relacionado

Cerco a la delincuencia

Transformación en salud

4 de junio de 2026
Honduras, primer país en emular el modelo de seguridad Bukele

Siete años en seguridad

4 de junio de 2026
Cerco a la delincuencia

Hechos y obras

3 de junio de 2026

El Salvador y España, 40 años de cooperación que transforman vidas

3 de junio de 2026
Premio The Best para un gran estadista

Irreconciliable

3 de junio de 2026

Cosecha y trabajo

2 de junio de 2026
Siguiente publicación
Inmunización y prevención

Inmunización y prevención

Fátima Bosch, Victoria Kjær y Sheynnis Palacios protagonizan histórico encuentro en Costa Rica

XPOT

Soda Stereo podría llegar a El Salvador: esto reveló la banda

XPOT

Metapán elegirá a la reina de sus Fiestas Patronales 2026: Conoce a las diez candidatas

XPOT

«Scary Movie 6» llega a las salas de cine con su humor satírico

XPOT

Rosalía suspende conciertos de su gira «Lux» en Florida por emergencia familiar

XPOT

Categorías

  • DePaís
  • DePalabra
  • DeDinero
  • DeComercio
  • DePlaneta
  • DeInnovación
  • DeCultura
  • DeVida
  • DeDiversión
  • DeDeportes
  • R. Gamer
Facebook Twitter Instagram Threads Youtube

Sobre nosotros

Somos un medio de comunicación formado por profesionales comprometidos con llevar la verdad a nuestras audiencias. Venimos a hacer historia en El Salvador.

  • Acerca de nosotros
  • Términos y condiciones
  • Contáctenos

© 2024 Todos los derechos reservados
Diario El Salvador

  • Inicio
  • DePaís
  • DePalabra
  • DeDinero
  • DeComercio
  • DePlaneta
  • DeInnovación
  • DeCultura
  • DeVida
  • DeDiversión
  • DeDeportes
  • República Gamer
  • XPOT
  • Suplementos Especiales

© 2024 Todos los derechos reservados
Diario El Salvador