Hasta el minutos 61, Nicolás Muñoz había estado desapercibido en cancha, hasta se podría decir que era candidato a irse del campo en sustitución, para que el timonel emplumado, Ernesto Corti, enfriara el juego.
Pero a 29′ del final, Muñoz puso de rodillas al Sergio Torres para decretar el 0-1 que iba a tener talante transitorio. El segundo y definitivo picotazo de Águila llegó al cuarto minuto de los cinco que adicionó el árbitro, Jaime Herrera. En una jugada maestra, el brasileño Yan Maciel puso el 0-2, que es una pepa de oro puro para los emplumados en su camino a semifinales.
Los emplumados tomaron ventaja en la serie ante los toros, gracias a los goles de Maciel y Muñoz, que se pone a tres goles de distancia para igualar el récord de goleo que ostenta el hondureño, Williams Reyes, con 294 tantos. Además, fue el décimo tercer tanto del atacante panameño salvadoreño en el Apertura. Ya tiene ese trofeo individual en el saco.
Águila dobló rodillas de los toros en el momento preciso. Cuando los del redil más tenían prisa en cancha, fue ave de carroña para castigar a su presa y, de paso, hacer retroceder a los pamperos por varios casilleros, en su intento por avanzar de ronda.
Ahora, para la vuelta, que se jugará este sábado, en el legendario Juan Francisco Barraza, de San Miguel, Águila lleva kilómetros ganados y le será suficiente cualquier empate para decir presente en las semifinales donde se endrá que ver ante el ganador de la serie entre Jocoro y Limeño.
Tras haber caído en casa, en la ida de cuartos, Firpo necesitará de más que un milagro para poder cambiar la suerte de esta serie. Perdió este miércoles la posibilidad de sellar la peternidad ante los emplumados, tras haberlos vencido en dos ocasiones en la primera ronda, la de zonas, en el Apertura 2020. Pero cuando más importante era el triunfo, esa vez fue para los de San Miguel.

Complicado en el redil
Firpo tuvo serios problemas para asomarse al área de los emplumados. Incluso, a los 17 minutos, el timonel de los toros, Roberto Gamarra, se vio apurado para hacer su primer cambio. Sacó al panameño Armando Polo, por lesión y mandó a la cancha a Luis Canales.
Fue hasta el minuto 20 cuando los toros llegaron por primera vez al arco de Benji Villalobos. Fue con un derechazo de Jefferson Polío, que se fue por encima del arco de los emplumados.
A Firpo le iba a seguir costando llegar al arco de los emplumados. Fue hasta el 29 cuando el local volvió a inquietar a Villalobos, tras el cobro de un tiro libre de Tardelis Peña, para quemarle las manos al portero migueleño.
Firpo lo seguía intentando, porque era el obligado a ganar, debido a que estaba en casa. Águila, por su parte, se limitaba a complicar con individualidades de Gerson Mayén. Pero con eso le alcanzaba para incomodar en su visita al Sergio Torres.
Para la segunda parte, Águila lucía resignado tras el 0-0. Le dejó así todo el apuro a los toros, que debían dar golpe de timón en la ida, por estar en casa.
Pero sin mayor peso en la ofensiva le iba a ser una tarea complicada a los dueños de casa. Canales debía batallar solo frente a los zagueros centrales emplumados, Ronald Rodríguez y el colombiano, Andrés Quejada.
Luego,en un parpadeo de Firpo, a los 61 minutos, el panameño Nicolás Muñoz apareció en el área de los toros para crucificar al local con el 0-1. Como el vino añejo, Muñoz, de 39 años, supo definir ante el portero argentino salvadoreño, Matías Coloca.
Firpo no fue capaz de superar ese golpe que le propinó Muñoz, a 29 del final. Todo lo contrario, le faltaba un acto de sufrimiento más. A los 94 minutos, eñ brasileño Yan Maciel cerró cuenta con el 0-2 en la pizarra.
Nada de distanciamiento
En el sector de la barra de Firpo en la tribuna del Sergio Torres no hubo respeto al distanciamiento social. Pese a que hubo encargados de solicitar a los hinchas que lo atendieran, no hubo obediencia
Repetición
Para el inicio del segundo tiempo, el árbitro tuvo que pedir a los jugadores firpenses que repitieran el saque, debido a que el volante Diego Chavarría se atravesó por el centro del campo para luego ir al banquillo de suplentes.






