La estrategia de compra anticipada de bonos por parte del Gobierno del presidente Nayib Bukele no solo alivió las finanzas al ahorrarle más de $200 millones en intereses al Estado, sino que también mejoró las perspectivas sobre el país. Esta semana, «Bloomberg», revista estadounidense especializada en economía, destacó que los bonos salvadoreños tienen un rendimiento del 70 %, lo que ha tomado por sorpresa y entusiasmo a Wall Street.
El mayor banco de Estados Unidos, el JP Morgan Chase & Co, y Eaton Vance y PGIM, Lord Abbett & Co LLC, Neuberger Berman Group y UBS Group AG están entre las entidades financieras globales que recomendaron o compraron la emisión de deuda salvadoreña apostando porque el rendimiento de los bonos siga subiendo.
«Sorprendentes rendimientos del 70 %, los mejores entre los bonos en dólares de los mercados emergentes este año, están atrayendo a inversores que alguna vez fueron cautelosos o que evitaron los valores por completo», destacó en su análisis periodístico la revista «Bloomberg».
Es más, analistas y estrategas financieros entrevistados por «Bloomberg» confían en que hay espacio para que haya un mayor crecimiento en el rendimiento de los bonos emitidos por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, sobre todo porque la iniciativa de efectuar la recompra anticipada de la deuda agradó a los inversionistas, ya que demostró la capacidad de pago del Estado salvadoreño, pero también el compromiso del Gobierno para mejorar la economía nacional, que respalda la deuda.
Las calificadoras de riesgo han mejorado la apreciación sobre el país y recientemente el banco JP Morgan aumentó la previsión de crecimiento anual de la economía al 3.9 % para este año, una mejora en las perspectivas del país.
Además de las buenas decisiones en finanzas públicas —que incluyen la reducción de la evasión fiscal, lo que ha contribuido a mejorar los ingresos del fisco—, la drástica caída de la inseguridad ha sido vital para mejorar las condiciones del país, que ahora ha dinamizado sectores económicos otrora contraídos, como el turismo en las playas, pero también en el Centro Histórico de San Salvador, un territorio dominado por las maras durante las décadas de gobiernos de ARENA y del FMLN.
Ahora, El Salvador es sinónimo de resurgimiento y la muestra de que cuando hay voluntad política, valentía y audacia hay oportunidades para el crecimiento económico y una mejor calidad de vida para todos los ciudadanos.






