El Tribunal Supremo Electoral (TSE) oficializó los resultados de las elecciones del 28 de febrero. El acta del escrutinio final confirma que Nuevas Ideas tendrá 56 diputados: 46 de manera directa y otros 10 en coalición con GANA. Además, de manera conjunta, Nuevas Ideas y GANA formarán un bloque de 61 legisladores, con lo cual queda más que asegurada la mayoría calificada para la aprobación de importantes proyectos para el país y el nombramiento de los mejores funcionarios en las elecciones de segundo grado.
Es importante tomar en cuenta que la Asamblea Legislativa saliente todavía tiene unas cuantas semanas para terminar algunos temas pendientes. Hay presiones de diversos sectores —y diputados detrás de ellos— que buscan que este tiempo sea utilizado para hacer cosas que saben que ya no podrán llevar a cabo por no tener una correlación favorable en la nueva Asamblea Legislativa. Por ejemplo, hay quienes consideran que los actuales legisladores deben ser los que elijan a los nuevos miembros de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Son cinco magistrados los que se renuevan, incluyendo al presidente del Órgano Judicial y presidente de la Sala de lo Constitucional. Entre los desesperados también hay unos que consideran que hay que adelantar la elección de los funcionarios cuyos cargos vencen este año. En caso aparte están los que hacen eco de las diatribas del prófugo expresidente Mauricio Funes, que exige al FMLN y a ARENA que ejecuten sus peticiones para abrir un antejuicio contra el presidente Nayib Bukele.
El Órgano Legislativo es una parte muy importante del Gobierno representativo que tiene El Salvador y refleja la voluntad popular. Ha sido la elección directa de los salvadoreños —en elecciones libres y con múltiples partidos políticos contendientes— la que escogió dar a Nuevas Ideas una bancada con la mayoría calificada para que tenga el poder necesario para llevar a cabo sin ningún obstáculo los planes y proyectos que conjuntamente se lograrán con el Órgano Ejecutivo. También significa que tiene toda la potestad para elegir a funcionarios de segundo grado y renovar a un tercio de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Ya se ha sentado un precedente sobre la inconstitucionalidad de que una misma Asamblea Legislativa elija dos tercios de la Corte Suprema.
La voluntad popular se expresó en las urnas. Han sido las fracciones surgidas mediante el voto directo las que van a tener a su cargo las nuevas tareas de la legislatura 2021-2024. Adelantarlo sería ir en contra de la voluntad popular, que, claramente, relegó a una posición marginal a los partidos tradicionales como el FMLN y ARENA.






