Quiero iniciar haciendo dos preguntas que son importantes que cada uno de los que estamos leyendo nos las podamos hacer, también durante el día tratar de hacerlas a cinco personas más, con el objetivo de multiplicar este efecto por cinco.
Las preguntas son necesarias para medir qué tan conscientes somos actualmente de la destrucción ambiental que se produce a nuestro alrededor, las consecuencias que son visibles y los posibles futuros que se observan para nuestra especie en unos años.
La primera es ¿qué hacemos con los desechos cuando nadie nos ve?
Es muy probable que hayas visto anuncios, publicidad en redes sociales, que nos dicen que debemos arrojar la basura en su lugar, pero ¿cuál es su lugar? Los basureros, dice la mayoría, pero la responsabilidad no llega hasta ahí, eso va más allá. ¿Estamos seguros de que lo que está en ese basurero llegará hasta un punto de tratamiento para reciclarlo?
Nos enseñaron a conformarnos con el primer paso, pero no a preocuparnos por su disposición final, que es el verdadero problema; esto posiblemente se caiga del camión de aseo, o un animal callejero lo saque, o la lluvia lo arrastre hasta un río… son muchos los escenarios que no conocemos.
Pero ¿la mayoría cumple al menos lo superficial? Porque yo sigo viendo a personas arrojar basura desde los buses o carros, las veo dejándola en los bosques o en la calle, pero ahora que posiblemente quien lee está indignado con los demás y quiere publicar en sus redes sociales acerca de los demás.La verdadera pregunta es para que reflexionemos cada uno acerca de nuestro comportamiento no condicionado socialmente, porque nadie nos ve y nunca nadie sabrá que pasó.
¿Somos congruentes con nuestra indignación? Ustedes tienen su propia respuesta, basados en sus propios principios ecológicos, pero les pido que seamos conscientes.
La segunda es ¿qué haremos cuando la temperatura aumente a escala mundial? ¿Quejarnos del calor?
Lo que muchos hacen actualmente es quejarse por todo, pero, claro, pocos nos damos cuenta de que no sirve solo quedarnos en ese paso, sino que hay que luchar por solucionar el problema del que nos quejamos.
El calentamiento global, consecuencia del cambio climático, es algo que va en aumento cada año que pasa, y todos somos responsables en alguna medida, unos más que otros, pero a todos nos está afectando, pues está destruyendo zonas vulnerables.
Nos esperan peores escenarios cada año, pero ¿estás haciendo algo para ayudar? No basta con quejarse en las redes sociales, hay que cambiar nuestros hábitos y adoptar un nuevo estilo de vida que sea amigable con la naturaleza, todo lo que sucede es nuestra responsabilidad, aunque no tengamos la culpa.






