El presidente Nayib Bukele anunció que El Salvador no reanudará relaciones diplomáticas con el régimen de Nicolás Maduro. Los vínculos entre ambas naciones están rotos desde hace cuatro años. El Gobierno del presidente Bukele, desde entonces, no reconoce la legitimidad de Maduro ni avala las constantes violaciones a los derechos humanos contra los venezolanos.
El Salvador ordenó, en ese entonces, la salida de diplomáticos del régimen de Maduro y en la Organización de Estados Americanos (OEA) se unió a una veintena de países para apoyar el informe de la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, donde «se admitió y certificó que el régimen de Nicolás Maduro realiza violaciones sistemáticas a los derechos humanos contra los venezolanos».
En las elecciones del pasado domingo, el régimen de Maduro ignoró la voluntad del pueblo de Venezuela, que se había volcado a votar para cambiar y tener un nuevo gobierno, a cargo de Edmundo González, candidato de la Mesa de la Unidad Democrática, ya que el gobierno chavista inhabilitó a la lideresa de la oposición María Corina Machado.
La oposición asegura que tiene copias de las actas electorales que demuestran que obtuvo muchos más votos que los que el Consejo Nacional de Elecciones (CNE, dominado por leales a Maduro) le consigna. Delegados de la oposición no estuvieron presentes en el consolidado de actas a escala nacional, por lo que muchos países han pedido a Venezuela transparentar el proceso y así garantizar la expresión de la voluntad popular.
Sin embargo, en lugar de ello, a pocas horas de haber terminado las votaciones —llenas de múltiples irregularidades y sin observadores independientes—, el CNE declaró ganador a Maduro. «Lo que vimos ayer en Venezuela no tiene otro nombre más que fraude, una “elección” donde el resultado oficial no tiene relación con la realidad, algo evidente para cualquiera», escribió el presidente Bukele en las redes sociales.
El mandatario salvadoreño ha sido claro en que su Gobierno reconocerá a autoridades venezolanas «hasta que su pueblo pueda elegir a sus líderes en comicios de verdad».
El presidente Bukele no ha estado solo. Otros Gobiernos latinoamericanos se han negado a reconocer el fraude en Venezuela y, en respuesta, el régimen de Maduro ha expulsado a diplomáticos de esos países, algo que hizo contra El Salvador hace cuatro años.
Maduro, además, se ha dedicado a atacar al presidente Bukele, a otros mandatarios e incluso al multimillonario Elon Musk, dueño de Tesla y X, a quien declaró su «archienemigo».






