Es importante observar el comportamiento de la primera infancia, niñez y adolescencia porque hay que fijarla como punto medular en el desarrollo humano de su ser social. Es esencial conceptualizar sobre el desarrollo humano, que es el estudio científico de cómo cambian las personas y cómo permanecen algunos aspectos con el correr del tiempo, que se debe observar desde lo cualitativo que marca la personalidad, es decir, su inteligencia, y en lo cuantitativo, su crecimiento corporal.
Actualmente los estudiantes de los centros educativos públicos están presentando una conducta agresiva, por ello es indispensable conocer sobre el desarrollo del ser humano y observar sus cambios en las distintas etapas personales a través del tiempo, desde la primera infancia, niñez y adolescencia, con el fin de conocer estos aspectos con fines científicos desde la relación sujeto-sujeto. Es clave abordar este comportamiento en los estudiantes que la presentan de manera personalizada y focalizada para hacer conciencia de las consecuencias si siguen presentando este tipo de actuación personal.
Es preciso identificar que el comportamiento de los estudiantes viene de su entorno, ya que los adolescentes pasan mayor tiempo con sus compañeros de clases que con sus padres, por el simple hecho de que entre ellos se comprenden mutuamente. Cuando hay rasgos de violencia en la familia la transmiten en la escuela con sus compañeros e incluso faltándoles el respeto a sus maestros.
A modo de percepción en las ciencias sociales el comportamiento incluye, además de aspectos psicológicos, aspectos genéticos, culturales, sociológicos y económicos. En particular, en su entorno, se denota en su habla común, no en el discurso científico; el término «comportamiento» tiene una connotación definitoria. A una persona, incluso a un grupo social determinado, se le define y clasifica por sus actuaciones quizá más que por sus ideas, y esto ya sirve para fijar las expectativas del sujeto histórico social.
Nérici plantea sobre las causas del comportamiento escolar que es importante identificar, para poder actuar y tomar acciones, afirmando que todo comportamiento considerado anómalo tiene su causa que debe ser investigada, a fin de que se puedan tomar medidas eficaces de corrección. Investigar las causas del comportamiento para influir sobre estas de un modo acertado y racional, orientado, esclareciendo, canalizando energías, estimulando, removiendo causas nocivas, asistiendo, ampliando y nunca repitiendo, prohibiendo, castigando pura y simplemente. Debe ser una actitud científica del profesor.
Es vital indagar en el comportamiento de los estudiantes para conocer su entorno social, donde se educan, se instruyen académicamente; esto debe tener un factor importante para prever los factores de riesgo social.
Si bien se sabe que la escuela es la comunidad educativa y es el lugar donde existe una interacción social, y es una estructura fundamental para la sociedad dentro de los elementos de la totalidad dialéctica en la superestructura, y es el lugar donde se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje que debe ser significativo con la vida, se observa con ojo crítico su acontecer social. Es fundamental indagar sobre el comportamiento de los estudiantes, lo cual determina su conducta, carácter y forma de ser con sus actitudes dentro de los centros educativos.
La escuela orienta a los estudiantes para que se empoderen y posicionen de su entorno, y así minimizar los comportamientos negativos con el fin de armonizar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El Estado salvadoreño está cumpliendo con la garantía de los derechos de la primera infancia, niñez y adolescencia, pero aún existe mucho camino por recorrer dentro del quehacer por nuestra niñez. Es importante que se tenga mayor presencia en los territorios para abordar aún más lo que pasa con la niñez salvadoreña.





