El cambio de legislatura en mayo de 2021 significó que la administración del presidente Nayib Bukele comenzara a tener la gobernabilidad que por dos años la anterior Asamblea Legislativa le negó, bloqueando y entorpeciendo su labor.
Nuevas Ideas, fracción mayoritaria en el Legislativo, ha desentrampado proyectos que estuvieron engavetados por años y ha dado los votos necesarios a otras iniciativas que desde el Ejecutivo se han propuesto.
Esa gobernabilidad, posible tras la decisión soberana de los votantes en las urnas, ha sido criticada por los partidos de oposición, siendo una de las más constantes en ello la bancada del FMLN, integrada por cuatro legisladores, que en cada plenaria se oponen a normativas que benefician a la población, bajo los mismos argumentos de supuesta corrupción y falta de transparencia.
Pero una exdiputada roja ha reconocido que precisamente esa gobernabilidad legislativa es la que su partido no tuvo cuando estuvo en el Gobierno. Nidia Díaz consideró que dicha «correlación de fuerzas» que ahora tiene el Gobierno del presidente Nayib Bukele le hizo falta al FMLN.
«Pudimos hacer más, no lo hicimos bien. No pudimos desmontar el neoliberalismo, no tuvimos las condiciones para la correlación de fuerzas», fue una de las valoraciones que hizo la exlegisladora, una de las firmantes de los Acuerdos de Paz tras la guerra civil.
Ella reconoce que su partido, que ahora se encuentra diezmado y dividido, durante dos quinquenios tuvo algún grado de gobernabilidad sin alcanzar las mejores correlaciones de fuerzas, pero no hizo los cambios que la población demandaba.
«Es verdad que tuvimos capacidad de mantener cierta gobernabilidad en algunos años, pero en el segundo período no se pudo profundizar en aspectos que pudieran beneficiar a víctimas», añadió. Solo el Gobierno del efemelenista Salvador Sánchez Cerén fue el que registró el promedio más alto de homicidios, al cerrar 2015 con 103 asesinatos por cada 100,000 habitantes y un promedio diario que superó los 18.






