Singapur es un conjunto de islas cuya superficie total es un poco menos que la del Área Metropolitana de San Salvador (San Salvador y 13 municipios aledaños). Era una colonia pobre de Inglaterra, con muy pocos recursos naturales.
Luego de su independencia, hace 62 años, comenzó estableciendo zonas francas, ya que esta era la política de moda en esa época; se atrajo inversión extranjera al país con incentivos fiscales; la industrialización transformó el sector manufacturero en uno que producía bienes de mayor valor agregado y lograba mayores ingresos; los servicios también crecieron, impulsados por la demanda de servicios de los barcos que hacen escala en el puerto y el aumento del comercio; atrajo a grandes compañías petroleras, como Shell y Esso, para establecer refinerías de petróleo en el país, convirtiéndose en el tercer centro de refinación de petróleo más grande del mundo. El Gobierno invirtió mucho en el sistema escolar, adoptó el inglés como idioma educativo y enfatizó en la capacitación práctica para desarrollar una fuerza laboral competente y adecuada para una industria cada vez más modernizada; una empresa estatal construyó edificios de apartamentos que se vendieron a precios bajos en todo el país; el aumento de la producción de bienes y servicios estimuló el mercado de consumo interno.
En una segunda etapa, en 1974 se comenzaron a desarrollar las reexportaciones comerciales; en 1981 se concluyó la construcción de un aeropuerto y la empresa estatal de transporte aéreo logró que su aerolínea compitiera positivamente con las extranjeras. El puerto de Singapur se convirtió en uno de los más activos del mundo y las industrias de servicios y turismo también crecieron.
En una tercera etapa se desarrolló vigorosamente la industria de servicios, especialmente los financieros y de información.
La cuarta etapa se inició en 1986 y continúa en la actualidad, las políticas económicas se enfocaron en las actividades económicas que habían logrado un alto nivel de maduración para desarrollar industrias basadas en el conocimiento; además, fomentaron en todo el país el espíritu empresarial, especialmente la innovación.
En la actualidad, el producto interno bruto (PIB) per cápita de Singapur ($59,797, según el Banco Mundial) se encuentra entre los más altos del mundo; el país ocupa un lugar destacado en lo relativo a calidad de vida, especialmente en educación, vivienda, formación profesional, atención médica, esperanza de vida, seguridad y transparencia. El país es el mejor clasificado del continente asiático en índice de desarrollo humano (IDH), también es uno de los países más pacíficos del mundo.
Una particularidad de Singapur es que el mismo partido político domina la política del país desde su independencia. Algunos politólogos consideran que se trata de una democracia autoritaria, porque desde su independencia el Gobierno ha estado al servicio de las mayorías, contando con el apoyo de la empresa privada.
La misma Fusades ha venido promoviendo el modelo económico de Singapur desde hace aproximadamente 25 años. Recientemente publicó un artículo sobre este país, en el que expresa que la estabilidad política se ve como una necesidad para el desarrollo, que el principal atractivo para la inversión es un servicio civil competente e incorruptible, que pone al ser humano al centro del desarrollo.
Posiblemente el Gobierno esté aplicando la teoría sociológica del conflicto para crear las condiciones políticas y económicas de un modelo de desarrollo distinto del neoliberal, que esté al servicio de las mayorías, con bastante parecido al modelo de desarrollo económico de Singapur.





