Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, mostró su rechazo al hecho de que terroristas del Tren de Aragua permanezcan recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), megacárcel construida por la gestión presidencial de Nayib Bukele para albergar a los delincuentes capturados con el régimen de excepción y Plan Control Territorial (PCT).
«Es un crimen de lesa humanidad y Nayib Bukele puede haber nacido de mujer y de hombre, pero no tiene ni un solo resto de humanidad, es una bestia», dijo el presidente de la Asamblea chavista durante la plenaria que se desarrolló ayer.
Rodríguez, además, pidió a los venezolanos a que se movilicen para solicitar la liberación de sus compatriotas enviados por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump a El Salvador, en el marco de su campaña de portaciones de inmigrantes y delincuentes.
«Vámonos a las calles a denunciar, a firmar con cada foto, con cada niño, con cada sonrisa, con cada mirada de nuestros niños y no descansemos hasta que los devuelvan», expresó el dirigente chavista.
La Asamblea Nacional de Venezuela realizó ayer su sesión plenaria y la propuesta de orden de día tuvo el «debate sobre la solicitud de los migrantes venezolanos en El Salvador», según la agenda que el congreso publicó en la red social X.
Rodríguez dijo que con la presencia en las calles se estará dando respaldo a la carta que Nicolás Maduro ha enviado al Papa León XIV y reiteró que «es en la calle donde lo vamos a conseguir» que se escuche el reclamo.
El presidente Bukele ha propuesto al régimen de Venezuela un acuerdo humanitario que comprende la repatriación de los venezolanos a cambio de la liberación de presos políticos venezolanos, pero Maduro no ha aceptado el ofrecimiento.
Informes de organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch han señalado que los presos recluidos en las cárceles de Venezuela se ven obligados a diario a soportar condiciones de vida terribles como el hacinamiento. También han denunciado que duermen con uno o dos internos más en la misma cama o incluso en los pasillos de las penitenciarias.







