La realidad demuestra la verdadera evaluación positiva que la población le brinda al presidente Nayib Bukele, todo por su excelente desempeño, dando como resultados concretos mantener la seguridad ciudadana, aumento del 10 % del producto interno bruto (PIB), el turismo como bien se sabe creció más del 50 %, el empleo llegó al 7 %, subió el salario mínimo a un 12 % y las exportaciones nacionales crecieron un 17 %, además de encaminar transformaciones en la educación como la creación de nuevas escuelas; reformas en el sistema de salud; creación de un mega hospital nacional de primer nivel que tiene como objetivo ampliar los servicios de salud integral a los pacientes.
Pero […] hay que destacar que existe una minoría que critica las medidas adoptadas por el mandatario —acciones que se están realizando y ejecutando por el bienestar de la nación— manifestando un total repudio al presidente Nayib y aprovechan en desinformar al pueblo salvadoreño en las diferentes redes sociales, como en YouTube, sosteniendo que la calificación actual del jefe de Estado es de un 55 %, aunque a nivel internacional logra tener el 89 % de «evaluación positiva» de su desempeño.
Ya la población está clara del renacer de El Salvador, que pasó de ser el país más violento del mundo a un país que está reconstruyendo su tejido social, familiar y comunitario.
De acuerdo con Alejandro Dagoberto Marroquín, el término comunidad se define como […] una estructura de convivencia humana situada dentro de los límites más generales de una nación.
Toda comunidad supone, en primer término, una determinada porción del suelo en el cual habita la población o en donde esta ejerce sus actividades […] (Marroquín, 1959). Y que actualmente las familias conviven en paz, gracias a la gobernabilidad, visión y misión del presidente Nayib Bukele.
La clave está en el liderazgo que posee el presidente Nayib, tanto a escala nacional como internacional, por la exquisita gestión en el Gobierno, y esto es el dolor de los opositores que tratan cada día de desgastar sus logros; como bien se sabe devolvió la seguridad a los salvadoreños y cuenta con el 92 % de validación en el ranking de los 12 mandatarios de Latinoamérica que fueron evaluados por la Consultora Interdisciplinaria en Desarrollo CID Gallup, empresa que se dedica a la investigación científica y realiza estudios de opinión pública, en donde el respaldo viene de los ciudadanos por las acciones que realiza el jefe de Estado, en salud, educación y los megaproyectos de infraestructura.
El presidente Nayib es un líder con objetivos en común, porque piensa en el pueblo, siempre está en la palestra pública, con una aprobación y evaluación positiva, es decir, mantiene relaciones importantes con otros mandatarios y empresarios influyentes del mundo; además, logra potencializar ser socio importante para la cooperación internacional, una apuesta que busca el desarrollo económico para la industrialización de El Salvador.
Se puede ampliar con una mirada académica y científica en el libro «La experiencia Bukele: El renacer del Estado» del doctor Óscar Martínez Peñate, en el que se plantea todo un abordaje basado en los conceptos de la realidad histórica, política y social del país.
La gobernabilidad la dio el pueblo salvadoreño en las urnas, brindándole total apoyo al presidente Nayib, y que mantiene ese mismo sentido de respaldo y aprobación porque está resolviendo problemas estructurales, como bien se sabe son deficiencias sistémicas que requieren solución a largo plazo y que se abordan con políticas y estrategias económicas con participación del Estado, la empresa privada y la sociedad en su conjunto, y de no ser así categóricamente no pueden ser resueltos.
Pero el presidente está brindando soluciones a los limitantes sistémicos del país para el pueblo salvadoreño.






