En los últimos años, la producción de alimentos y bebidas en El Salvador se ha abierto espacio entre los sectores con mayor crecimiento, con una generación anual que supera los $4,800 millones, según datos de la Gerencia de Inteligencia Industrial de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI).
Mientras que las exportaciones del sector ascendieron a $786 millones el año pasado, una cifra que equivale a un crecimiento de 5.8 % en 2023, indicó el presidente de la gremial, Jorge Arriaza.
El ejecutivo subrayó que esta cifra cobra relevancia en el contexto actual de la economía en el que otros sectores, en algunos rubros exportadores, experimentaron reducciones.
«Las exportaciones del sector de alimentos y bebidas [en 2023] son de $786 millones. En una economía en la que hemos estado con problemas en las exportaciones, especialmente por la situación de Estados Unidos, que el sector esté creciendo a un 5.8 % refleja su dinamismo, y su importancia», acotó.
Arriaza agregó que este rubro imprime dinamismo a la economía del país, que, actualmente, aporta el 38 % del producto interno bruto (PIB) industrial, pero consideró que debido a su pujanza podría ascender hasta un 50 % de este índice en los próximos años.
«Este sector representa el 38 % del PIB y en la forma que va creciendo puede llegar a acercarse a la mitad de este indicador», afirmó el presidente gremial.
En este sentido, destacó el protagonismo del sector azucarero en esta dinámica de crecimiento, el cual produjo más de $576 millones el año pasado y registró exportaciones por $278 millones.
Arriaza también destacó que el empuje de este sector configura un peso importante en la generación de empleos, que asciende a más de 32,000 actualmente.
«El país puede sentirse muy satisfecho de la labor que realiza el sector de alimentos y bebidas y su influencia en el crecimiento económico de El Salvador», concretizó.
El representante de la gremial también enfatizó otros sectores que muestran crecimiento, como el de muebles, plástico, papel, cartón y medicamentos.
NUEVO ENTE REGULADOR
Para fortalecer este auge en el sector productivo, este año iniciará funciones la Superintendencia de Regulación Sanitaria. Esta entidad ampliará las funciones que en la actualidad desarrolla la Dirección Nacional de Medicamentos (DNM) para ampliar su campo de acción hasta la verificación del sector de alimentos y bebidas.
Al respecto, el titular de la DNM, Noé García, dijo que la nueva entidad garantizará la calidad, inocuidad y eficacia de todos los productos.
«En la Superintendencia impulsaremos el equilibrio entre garantizar, en su más amplio sentido, la salud de la población y la libertad económica. Eso se puede lograr trabajando en conjunto con los sectores productivos y, sobre todo, trabajando para la gente», mencionó.







