El Gobierno del presidente Nayib Bukele se ha caracterizado por innovar en muchas áreas, convirtiéndose en el primero de su clase varias veces, como cuando El Salvador fue el primer país en adoptar el bitcóin como moneda de curso legal.
Recientemente, también El Salvador fue el primer país en incorporar inteligencia artificial (IA) para asistir los diagnósticos de médicos. A través de DoctorSV, el Gobierno ha logrado reducir drásticamente la brecha de atención a pacientes, que ahora no tienen que hacer largos recorridos o aguantar largas esperas para pasar consulta.
Del mismo modo, la atención recibida es de muy alta calidad. El nivel de acierto de los médicos de DoctorSV es del 93 %, el promedio más alto del mundo, pues su trabajo se ve reforzado con la IA.
El último hito tecnológico del Gobierno ha sido el anuncio de incorporar la IA en la educación. Más de 5,000 escuelas utilizarán xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, para reforzar sus planes educativos, poniendo al país como referente regional con su ecosistema educativo digital.
El proyecto, que se implementará durante los próximos dos años, utilizará Grok, el modelo avanzado de xAI, para ofrecer experiencias de aprendizaje adaptadas a cada estudiante. De esta forma, se acelerará el aprendizaje individual y garantizará mejores resultados, además de incrementar el desempeño de los docentes.
Sobre este punto, la adquisición de los chips B300 de Nvidia —siendo El Salvador el primer país en poseerlos— le permitirá al Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial generar la soberanía digital, una conquista muy importante en el mundo actual.
Esto significa que El Salvador pasará de ser un país que adopta tecnología a ser una nación que la diseña y la implementa a gran escala.
Así como se está transformando la salud con DoctorSV, en educación habrá una transformación igual de radical. El país también innovó al adoptar la Ley de Inteligencia Artificial, para atraer inversiones en este rubro.
Para poder cumplir con todas estas expectativas es necesario que El Salvador tenga una verdadera supercarretera digital y eso solo se puede lograr teniendo su propio cable submarino dedicado a ampliar el ancho de banda de internet.
Hasta hoy, el país ha dependido de la infraestructura de otras naciones, ya que un cable submarino en el Caribe ofrece apoyo al resto de países centroamericanos.
La adjudicación del proyecto del cable submarino salvadoreño a la empresa estadounidense Liberty Networks garantiza que el país podrá mejorar sustancialmente su conectividad.





