Autoridades de la División de Armas y Explosivos (DAE) de la Policía Nacional Civil (PNC) dieron a conocer ayer que ejecutaron un operativo en la ciudad de Cojutepeque, en Cuscatlán, en el que decomisaron diferentes productos pirotécnicos elaborados de forma ilegal.
De acuerdo con la Policía, en el lugar se ponía en riesgo la vida de los habitantes de la vivienda donde funcionaba la cohetería y de los vecinos de la zona, ante una posible explosión o un incendio que podría causar víctimas. Detallaron que entre el material ilegal decomisado hay morteros número 10, silbadores, fulminantes y palometas.
«Están estipulados por la Ley Especial para la Regulación y Control de las Actividades Relativas a la Pirotecnia, como productos de alta peligrosidad por el riesgo de generar lesiones permanentes y muerte en las personas que lo fabrican, comercializan y utilizan», agregó la autoridad.
En el procedimiento, la Fiscalía General de la República (FGR) también inspeccionó una distribuidora de productos pirotécnicos, y encontró todos los documentos en regla y los permisos vigentes.
Estas acciones articuladas forman parte del Plan Pólvora 2023 que se ejecuta previo a la temporada de venta de pirotécnicos para Navidad y fin de año, que se implementa del 11 de diciembre del corriente año al 3 de enero de 2024.
A mediados de junio, Beatriz Flores de García, de 30 años, quien se encontraba embarazada, murió luego de una explosión en una cohetería clandestina en cantón El Llano, en el municipio de Candelaria, colindante con Cojutepeque en este departamento.
En el incidente también resultó con quemaduras de segundo grado Josué Eduardo García, de 35 años, quien fue trasladado al Hospital Nacional Nuestra Señora de Fátima, de
Cojutepeque.







