La tarea encomendada por el presidente Nayib Bukele de atender y servir a nuestros connacionales independientemente del lugar donde se encuentren, así como su condición migratoria, la estamos haciendo una realidad.’
Hace unos días tuve la oportunidad de estar con nuestra diáspora en Australia, el sexto país más grande del mundo, que alberga a más de 30,000 salvadoreños desde hace más de 30 años.
Su lejanía no fue un impedimento para que, como cancillería, nos hayamos trasladado hasta Brisbane, Canberra, Sídney, Melbourne, ciudades a las que llevamos, junto con el Registro Nacional de las Personas Naturales, nuestras ferias de identidad y los servicios consulares, espacios fundamentales en los que los salvadoreños lograron obtener pasaportes y Documento Único de Identidad.
En estos lugares encontramos a salvadoreños que ahora portan su bandera con orgullo, así como la vinculación con la tierra que los vio nacer y mucho más. Atrás han quedado los sentimientos de poca o nula pertenencia. Ha quedado casi anulada la visión de un país violento, que había sido infundado por el terror ante las condiciones de inseguridad que imperaron en administraciones pasadas.
Sin duda, el acercamiento que tuvimos con la comunidad de salvadoreños residente en esas grandes ciudades australianas nos demostró lo contrario: la diáspora sabe que las cosas están cambiando y que ahora tiene la oportunidad no solo de llevar a cabo de manera ágil los trámites consulares, sino también de ser escuchada.
Por eso nos trasladamos hacia esa gran nación, donde reafirmamos el compromiso que adoptó el presidente Bukele desde el primer día, cuando nos pidió transformar la visión hacia nuestros connacionales.
Así, les reiteramos que el Gobierno tiene un interés primordial en que todos los salvadoreños —sin importar dónde estén— sean parte del desarrollo social, económico y cultural del país. Por eso necesitamos establecer acercamientos como este, para solventar las inquietudes que tengan y atenderlas como se debe.
Encontré receptividad y calidez en cada destino. Nuestra gente ha puesto su voto de confianza en nosotros, por ello le hemos garantizado seguir trabajando en la emisión de pasaportes con agilidad y calidez humana. De igual manera, hemos identificado la necesidad de instalar el sistema de entrega inmediata de pasaporte en Canberra, una modalidad que ya funciona en 47 representaciones diplomáticas y consulares en el mundo.
El sistema, con el que obtiene el pasaporte en tan solo 45 minutos, permitirá que los salvadoreños ahorren tiempo, dinero y no tengan que posponer por mucho tiempo sus actividades cotidianas o el trabajo. Esperamos instalar ese sistema antes de que finalice el año.
En nuestra visita oficial por Australia también enfatizamos la modernización de los servicios a través del consulado virtual, pues desde julio del año pasado hemos atendido más de 352,000 consultas de los connacionales.
A la diáspora en Australia le indicamos que puede emplear el servicio de mensajería instantánea, un recurso que se puede usar desde cualquier parte del mundo y sin ningún costo.
Otra de las facilidades que cancillería, junto con la Secretaría de Innovación de la presidencia, ha puesto a disposición para el beneficio de los connacionales en Australia y en otras partes del mundo ha sido la plataforma Pago en Línea, para los servicios que se otorgan en la red consular de El Salvador, una opción que responde a las necesidades de los salvadoreños en el exterior.
La opción de pago de los servicios está incorporada en el sitio web de solicitud de servicios a través de portalcitas.rree.gob.sv, en el que ahora el usuario puede cancelar anticipadamente, con tarjeta de débito o crédito, servicio de pasaportes, documentos del registro del estado familiar, poderes, devolución de AFP, entre otros.
Al terminar la gira por Australia, me dirigí a Estados Unidos, específicamente, a Duluth, ciudad del condado de Gwinnett, donde nuestra comunidad es la segunda más grande después de la de México.
Se trasladó la sede consular para comodidad de la comunidad salvadoreña residente en dicha ciudad estadounidense. Sin duda, otro cambio que no es antojadizo, sino que toma en cuenta las necesidades de la diáspora.
En fin, todos estos avances son significativos para mejorar, modernizar y agilizar la atención. Sabemos que aún quedan deudas que solventar, pero trabajando de la mano, con creatividad e innovación, continuaremos acercándonos más a las necesidades de nuestros compatriotas.






