Debido a secuelas de la poliomielitis, la santaneca Marlene Isabel Rodríguez tiene problemas de habla que le han impedido desarrollarse normalmente y acceder a un empleo formal.
Pero esa historia quedó atrás al ser contratada para trabajar en una gasolinera, luego de incorporarse al Programa de Inserción Laboral, impulsado por el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, que se llevó a cabo en Santa Ana, una jornada en la que personas con discapacidad firmaron su contrato laboral.
«Quiero agradecer la oportunidad que me brindan, por hacerme parte de su equipo de trabajo, este apoyo y confianza es de gran valor y ayuda económica para mí, siento una enorme felicidad al ser beneficiada por la ley de equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad», dijo Rodríguez, quien se incorporará a la fuerza laboral de la gasolinera.
Además de Rodríguez, otras 20 personas con discapacidad firmaron su contrato laboral con al menos 10 empresas santanecas, y son parte de las más de 100 personas con discapacidad que se han incorporado este año como empleados formales en distintas empresas de Santa Ana.
«Cuando uno contrata a una persona, le cambia la vida de forma integral, a nivel psicológico se siente una persona productiva, le ayuda a su familia, tiene posibilidades de desarrollo, un empleo resuelve el eje transversal del desarrollo, no solamente de la vida personal del trabajador y de su familia, sino de una sociedad en general», sostuvo Rolando Castro, ministro de Trabajo.
Castro señaló que se está trabajando con el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI) y el Consejo Nacional para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conaipd) para la certificación de las personas discapacitadas, en los sectores privado y público.







