La odontología deportiva es una subespecialidad que brinda prevención y tratamiento a las alteraciones bucodentales y a las enfermedades asociadas con el deporte y el ejercicio.
Un deportista novato tiene mayor riesgo de sufrir accidentes al entrenar o al iniciar su ciclo de competencias, y en ocasiones la preparación que recibe no incluye la prevención de enfermedades o de accidentes bucodentales.
La mayoría de los deportistas de alto rendimiento utiliza protectores bucales personalizados que han demostrado que son eficaces para la prevención de las lesiones durante la preparación y las competiciones, por lo que es necesario tener algunas referencias detalladas con respecto al tipo de actividad que desarrolla en el deporte: rango de edad, desarrollo craneofacial del atleta y material o aditamentos que se utilizan en su disciplina, con el fin de diseñar el protector más adecuado.
Algunos protectores pueden sufrir modificaciones por el tiempo de uso o el tipo de actividad y la fuerza del deportista, por ello la revisión periódica del dispositivo es demandante para no causar un daño mayor o agregado.
Las lesiones que un deportista sufre en los huesos de la cara, los golpes en la cabeza o en los tejidos blandos, como los labios, pueden transmitir suficiente energía para afectar los órganos dentarios o los tejidos circundantes, así que, posterior a estos traumatismos, el odontólogo especialista en deportes deberá investigar las secuelas del impacto en las estructuras de la cabeza, la cara y el cuello.
Las disciplinas de impacto corporal razonablemente tienen contacto con la cabeza, los codos y el antebrazo, que pueden proyectarse directamente a la estructura de la cara, y los protectores faciales o las máscaras amortiguan el impacto para el deportista.
En lugar de protectores de tamaños estándar de venta libre se deben preferir protectores bucales y faciales hechos a la medida, fabricados con la supervisión de un odontólogo. Las formas y las variaciones anatómicas del ser humano son tan diversas que se podría causar una lesión extra si se colocan protectores que no se adaptan a las características propias del deportista.
Algunas afecciones dentales, como las lesiones por desgastes o las caries, se originan por la presión entre los dientes, el entrenamiento excesivo, los movimientos parafuncionales o la falta de higiene bucodental. Los nadadores, por ejemplo, están especialmente expuestos al riesgo de erosión dental (desgaste en el cuello del diente) debido a la acidez del agua.
Los suplementos, las bebidas deportivas energizantes y los productos similares ingeridos en forma líquida pueden causar complicaciones en el ambiente bucal, incluso en los tejidos dentales, por el alto contenido de azúcar y ácidos.
Una visita al odontólogo especialista en atender a los deportistas brindará la orientación necesaria para evitar accidentes o complicaciones por lesiones o enfermedades bucodentales.





