Cada 18 de agosto se conmemora y celebramos el aniversario de fundación de nuestra policía. Son treinta y un años de fundación de la denominada Policía Nacional Civil (PNC).
Ser policía nacional civil en El Salvador es uno de los trabajos y carreras más duras, de altísimo riesgo y reservada para un grupo de mujeres y hombres especiales. Si algo ha marcado la historia de nuestra PNC hasta el año 2019 es la oposición, la duda, la falta de apoyo y credibilidad de exgobernantes, exfuncionarios, partidos políticos, grupos de poder, algunos periodistas y medios, comunicadores, analistas, organizaciones sin fines de lucro y sus investigadores, que viven y funcionan de atacar a la policía, que incluso tratan de influir sobre la población.
Todos estos sectores nunca apoyaron a la PNC ni con presupuesto digno ni modernizando la Ley Orgánica ni exigiendo que se brindaran mejores condiciones para el talento humano. Es más, esperaban su fracaso.
Esta mañana, miles de mujeres y hombres de la PNC salieron de sus hogares con el deseo de hacer su mejor esfuerzo y servicio; a todos los miembros de la corporación policial de niveles básico, ejecutivo, superior, y de dirección como administrativos, que Dios los bendiga y los guarde. Muchas gracias por su esfuerzo y por estar dispuestos a ofrendar hasta sus vidas por servir y proteger a la población ante todo.
Los resultados actuales en seguridad pública tienen protagonistas, y una de las instituciones es la Policía Nacional Civil, que está marcando una diferencia a nivel de Iberoamérica en el combate efectivo y eficiente a las pandillas y crimen organizado; dejarán un legado para los países, gobiernos y gabinetes de seguridad que quieran evitar homicidios, desaparecidos, extorsiones, tráfico de drogas y armas, y otros delitos graves, y por otra, ahorrarse miles de millones dólares y, sobre todo, salvar vidas y mejorar economías.
Ahora disponemos de una Policía profesional, técnica, equipada, con tecnología de punta, con instalaciones y vehículos modernos, con uniformes de calidad, con armas y munición de primera generación, con accesorios de primer mundo en la industria policial, pero todo inició con la voluntad política de dignificar a los policías. Las próximas décadas serán de mayor gloria y honor para nuestra PNC, porque se están estableciendo las bases de un modelo policial salvadoreño, creado y probado por salvadoreños.
Este modelo impulsa e implementa una filosofía de trabajo que es, en mi opinión, el modelo de servicio policial Plan Control Territorial (PCT) con personal a todo nivel, pero en especial el básico que conozca las fases y acciones operativas del PCT, pero que también sabe aplicar lo que representa un modelo de servicio de nuestra policía, con un trabajo en equipo, profesional, con patrullaje táctico guiado por inteligencia que representa una guía de trabajo y con todas las competencias digitales por disponer de una Policía moderna y equipada. Y privilegiar el estricto respeto a los derechos humanos y comprometido con la práctica de principios y valores institucionales, como ejes rectores de su actuación policial, no es solo una aspiración, ya es una realidad.





