El trabajo del Gabinete de Seguridad Ampliado ha logrado, a través del régimen de excepción, que el 80% de los delincuentes que han cometido homicidios durante este año fueran capturados.
«La impunidad del homicidio en la región centroamericana era, de cada 100 homicidios 90 quedaban en la impunidad y únicamente tres eran presentados ante el sistema de justicia a la espera de una sentencia absolutoria o condenatoria. Sin embargo, con el giro que se ha dado en materia de seguridad, en El Salvador los homicidios perpetrados en 2022 tienen un nivel de 80% de capturas», afirma el criminólogo, Ricardo Sosa.
Sosa dio las declaraciones, durante su participación en una tertulia para el canal de YouTube «Conversando de las Policías», dirigido por el general carabinero de Chile, Heron Negrón, en el que abordaron la temática «Decisión estratégica en El Salvador recupera seguridad para las personas».
Sosa, además aseguró que la pronta captura de los homicidas ha contribuido a la reducción de otros delitos como la extorsión y el sicariato.
«Aquí fue considerado un oficio ser rentero, es decir el que se dedicaba a cobrar la extorsión y el ser sicario, a quien le pagaban por asesinar personas, llegó a ser considerado casi que un deporte y en el imaginario colectivo de las pandillas era el delito más fácil de cometer», señaló el criminólogo.
Añadió «sin embargo, el Gobierno ha dado un giro en la estrategia de seguridad y ahora nosotros observamos como al capturar al homicida, inmediatamente los delitos de alto impacto y de eficiencia han caído porque la disputa por territorio, narcomenudeo y por otro tipo de delitos estaban relacionados al sicariato, al capturar a los homicidas, estos delitos bajan».
Otro de los panelistas, el salvadoreño, Jorge Bonilla Martínez, consultor de cyber seguridad, destacó como otro principal logro del régimen de excepción, el ataque directo que las autoridades están haciendo a las finanzas de las pandillas.
«Atacar lo que yo denomino: la economía delincuencial, ha sido uno de los grandes logros de esta estrategia. El negocio de la extorsión les daba $30 millones al año, con este dinero han tenido empresas, hoteles, buses y no se les tocaba, esto les servía para estarse alimentando y manteniendo vigente a la estructura delincuencial. El ataque a la economía delincuencial ha sido clave», detalló Bonilla Martínez.
La tertulia también contó con la participación de Germán Ibarra Hidalgo, prefecto inspector PDI y licenciado en criminalista y magister en educación, de Chile; y Jorge Aguirre, mayor carabinero de Chile y profesor de estado criminalista, quienes se encargaron de formular las preguntas hacia los salvadoreños.






