Es importante reconocer que el ser humano siempre se ha enfrentado a cambios en la vida, la historia nos muestra que los que no se acoplaron a ellos enfrentaron una prematura derrota en diferentes áreas de su vida, es más quedaron olvidados por sus malas decisiones en el camino en vez de acoplarse a los cambios inevitables que se presentaban.
Sin embargo, nosotros sí podemos aprender de la historia y evitar que nuestras emociones tomen el control del raciocinio (forma de pensar) para poder sacar el mayor provecho a nuestras habilidades y oportunidades de crecimiento.
Tomemos el ejemplo del guerrero que unificó Japón aun sin tener tradición familiar samurái, que en el siglo XV era imprescindible; tampoco tenía dinero. Podríamos decir que tenía todo en su contra. Sin embargo, Toyotomi Hideyoshi, del que hablaremos, se acopló a los cambios. Era subordinado de Nobunaga, del clan Oda que dominaba la tercera parte de las provincias de Japón. Cuando Nobunaga murió por las revueltas que se levantaron contra él, Hideyoshi vengó a su líder y luego se acopló a los cambios por venir. Él tuvo contratiempos, como todos en la vida, pero aparte de ser un gran guerrero utilizó las circunstancias e implementó la diplomacia, la persuasión y la astucia para conseguir su objetivo: la unificación de Japón.
No ahondaremos demasiado en la historia de Hideyoshi, pero sí tomaremos en cuenta que se acopló a los cambios que lo llevaron a ser el unificador de Japón.
Como podemos ver, una nueva era ha iniciado con nuevos cambios, nuevas ideas, nuevos progresos, nuevos métodos y nuevas formas de hacer las cosas, evitar respetar esos cambios sería ilógico; ya la historia ha demostrado lo que ha pasado con los que se han opuesto al cambio. Como ciudadanos, empresarios, emprendedores o colaboradores debemos ver los cambios con buenos ojos, pues siempre son positivos desde cualquier perspectiva, siempre tienen una intención positiva.
Lo positivo de todo cambio es que podemos avanzar, tomar el tren que lo empuja y crecer con este, el pasado es precisamente eso pasado, solo lo utilizamos para evitar caer en los mismos errores que cometieron muchos, pero debemos disfrutar el presente y respetarlo para disfrutar de la cosecha que haremos para nuestro futuro.
La nueva era o los nuevos cambios se pueden comparar con las nuevas empresas, o un nuevo trabajo, cuando inicias necesitas todo el apoyo de los demás, nuevos amigos, nuevos clientes, confianza en tu trabajo y en los productos o servicios que ofreces; cuando notas que las personas y otras empresas te apoyan comenzarás a crecer y a tomar confianza, confianza que necesitan los cambios para crecer y poder ejecutarse, solo así podemos comprender que no se hace más de lo mismo, más bien creamos nuevas ideas, nuevos caminos, nuevos proyectos, nuevas relaciones interpersonales y nuevas sociedades.
Tú puedes aportar mucho a la sociedad desde cualquier área de tu vida, colaborar con los cambios, crear los tuyos, empujar hacia un camino donde apoyes lo nuevo.





