Valeria Vega Echeverría no recuerda un momento de su infancia sin lápices de colores en la mano. Pintar era uno de sus pasatiempos, y la moda, más que un interés pasajero, fue siempre su meta. Desde los 11 años sabía en cuál universidad quería formarse y, sin contemplar un plan B, soñaba con tejidos, siluetas y pasarelas.
Se formó en el Liceo Francés, en El Salvador y tras graduarse, cumplió la promesa que de niña se hizo: estudiar diseño de moda en el Istituto Marangoni, en París. Aunque en un principio consideró Londres, su abuela la incentivó a viajar a París, ya que dominaba a la perfección el idioma. Y sin pensarlo demasiado, empacó sus cosas y partió.

«París no es una ciudad fácil», admitió. «Pero no estoy diciendo que sea mala, a mí me encantó París desde que puse un pie aquí. Y lo que se ve aquí, lo que se vive, es muy diferente de lo que uno está acostumbrado, por lo menos de lo que yo estaba acostumbrada en El Salvador», dijo a «Diario El Salvador» sobre su experiencia.
DE LOS MEJORES DISEÑADORES
El Istituto Marangoni no solo le ofreció educación, sino que también se convirtió en el escenario donde su talento despegó. Durante la pasarela París Synergetic 2025, Valeria fue seleccionada entre los 10 mejores diseñadores del evento.
«No me lo esperaba, para mí fue un gran privilegio estar entre los 10 diseñadores, porque no fue fácil. Cuando me avisaron que había sido parte de los 10 mejores diseñadores ni me la podía creer», expresó con entusiasmo.

Fue en esa pasarela que presentó atuendos de su marca ARRK, un proyecto que ha iniciado con piezas para hombres, pero que desde su origen ha sido pensada de forma unisex.
«Por el momento he empezado solo para hombres, pero más adelante voy a sacar cosas para mujeres. En realidad, es una marca unisex, lo hice más con ese mindset porque siendo mujer a veces compro pantalones para hombres y los estilizo a mi manera, esa fue más la idea de mi marca», explicó.
Pero su marca es más que un concepto moderno, es un puente con sus raíces. Los accesorios de la marca los fabrican artesanos salvadoreños.

Entre cinturones, carteras y un primer modelo de zapato masculino, la propuesta de ARRK se define por una estética urbana, sofisticada y oversize, con una mezcla que no pide permiso para fluir entre lo femenino y lo masculino.
Ahora está enfocada en estudiar un máster en marketing digital y comunicaciones, se planea seguir expandiendo su marca y aplicar a casas de moda icónicas como Louis Vuitton o Yves Saint Laurent.

¿Y El Salvador? Aunque el proyecto nace en París, no descarta abrir una tienda en su país en el futuro.
«En un futuro sí me gustaría llevar algo así a El Salvador, porque siento que no se encuentran esas cosas, pero por el momento voy a comenzar todo en París», aseguró.
Valeria habla con la determinación de alguien que no piensa abandonar la pasarela. Mientras que París ya conoce su talento, su aguja está bordando una historia donde El Salvador también tiene su lugar.







