Cada vez que un salvadoreño tiene un ataque de pánico por la presencia de una culebra en el techo de su casa, bajo la cama, ocultas en muebles y hasta en hamacas, lo primero que hacen es llamar a los Bomberos para que retiren al animal sin que le haga daño a nadie.
Esos momentos se han vuelto recurrentes en las jornadas de trabajo de Alex Antonio Sánchez, un bombero destacado en la estación Central de San Salvador y quien lleva más de una década atendiendo estas emergencias.
El experto en serpientes relató a «Diario El Salvador» que esta aventura inició en 2007, justo cuando ingresó al Cuerpo de Bomberos. Explicó que aunque no eran tan comunes atender este tipo de emergencias, su curiosidad y fascinación por estos animales lo llevó a investigar sobre ellas y en algún momento hasta tener cuatro mazacuatas en su casa.
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«Nos hemos ganado la confianza de las personas con nuestro trabajo, antes era escaso. Hoy en día por la urbanización y desarrollo, el espacio o el hábitat de los animales ha sido invadido y nos llaman más», dice Sánchez.
Agregó que las situaciones que más prevalecen en las denuncias de los ciudadanos, es que encuentran culebras en «techos, debajo del sofá, en pilas, baños o simplemente las aprecian a distancia en los árboles».
Sánchez dijo que a raíz de la demanda que han tenido para la atención de estos casos, el resto de sus compañeros también se han tenido que capacitar para saber desalojar culebras de diferentes especies y tamaños, incluyendo las venenosas. Algunos consejos les fueron impartidos por expertos guatemaltecos.
¿Cómo ha sido su experiencia con las serpientes?, se le preguntó. «Mi primera captura fue una boa constrictor, aquí la conocemos como mazacuata que es de los casos que más atendemos», dijo. Reconocer las especies es importante para diferenciar las venenosas de las que no lo son, mencionó.
«La gente llama por corales, mazacuatas y zumbadoras. En el país las venenosas las conocemos como coral, timbo o cantil de agua, tamagás y la serpiente cascabel. Esas son las que hemos identificado que son altamente venenosas», detalló el bombero.
ESTUDIOSO DE LAS MAZACUATAS
La mazacuata forma parte de las especies que no son venenosas, de estas últimas Sánchez aseguró que para fines de estudio y de conocer su comportamiento convivió con cuatro en su casa. «Ahí empecé a ver qué hacían, a observar cada cuanto mudaban, forma de alimentarse de atacar y agarrar a su presa», dijo.
Se le consultó al experto cuáles son los errores más comunes que cometen los ciudadanos cuando descubren que tienen culebras entre la ropa, detrás del refrigerador u ocultas cerca del motor del carro, por mencionar algunos lugares.
«El primer error es tratar de golpearlas y ahuyentarlas de forma violenta. Comúnmente la gente las ve y quiere arrearlas, les tiran piedras, palos y la única intención que tienen es matarlas y tal vez hablamos de una boa constrictor que no son agresivas y lo que hacen es huir», comentó.
Advirtió que esto no ocurre con especies venenosas como el coral y el cascabel, y que por eso es cuando hay ataques, debido al afán de las personas de querer eliminarlas o capturarlas sin tener ninguna protección y desconociendo la especie.
Desde el 2019 los llamados de la población a Bomberos para desalojar serpientes se han incrementado y las zonas más comunes son: Los Planes de Renderos, la colonia Escalón y Santa Tecla.
Los expertos recomiendan a la población que si descubren una culebra en casa no la pierdan de vista, a una distancia considerable, mientras llegan los bomberos para ubicar donde se refugia en caso que se mueva de lugar.







