El presidente de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Paul Steiner, aseguró en una entrevista televisiva que 54 emprendimientos salvadoreños que recibieron en diciembre del año pasado $484,000 en capital semilla, como parte de un programa de incubación, facturaron $1.2 millones en los primeros seis meses luego de recibir los fondos no reembolsables.
Las empresas beneficiadas formaron parte de un grupo de 114 que participó en un «bootcamp» de incubación que permite desarrollar sus negocios desde cero. Es relevante destacar que la iniciativa recibe fondos de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).
De los 54 emprendimientos que tuvieron acceso a los fondos, 28 son liderados por mujeres y 27 por hombres. Los sectores en los que se desenvuelven son turismo, agroindustria, tecnología e innovación, científica y cosmética natural, textil y confección y otros.
«El Gobierno de Corea nos ha apoyado muy fuerte con los emprendimientos dinámicos. En diciembre del año pasado graduamos a 114 emprendimientos de una incubación, donde los llevamos desde cero hasta su plan de negocio», señaló Steiner.
El programa ha sido denominado «Desarrollo de Micro y Pequeñas Empresas Dinámicas para la Reactivación Económica de El Salvador» y permite que los salvadoreños reciban formación y luego puedan competir por capital para financiar sus ideas.
«Los fondos son no reembolsables, sin embargo, los empresarios los tienen que liquidar. Este es dinero para financiar el plan de inversiones previamente aprobado. Nosotros les damos seguimiento, no los dejamos solos», acotó.
Recientemente, se graduó la segunda generación de la iniciativa. De los 100 emprendimientos que concluyeron el proceso educativo, 48 recibieron fondos.
«En los últimos días, hemos entregado $400,000 a 48 emprendimientos, que son de la segunda etapa de incubación. Ellos tienen el reto de lograr lo que logró la primera promoción», apuntó.
Estado del emprendimiento en el país
Steiner aseguró que la distribución empresarial del país se divide en 990 empresas grandes, 2,800 medianas, 17,000 pequeñas, 290,000 micros y 850,000 trabajadores por cuenta propia y productores. Ante esa realidad, se vuelve imperante asegurar que las estructuras de menor tamaño pasen de la subsistencia a la sostenibilidad.
«Nuestra tarea es que las empresas grandes y medianas se vuelvan tractoras de las micro y pequeñas empresas para que se integren a la economía, que les ayuden a volverse proveedores de las mismas», añadió.







